El presidente venezolano, Nicolás Maduro, celebró el fin de semana la salida del país de la hiperinflación después de cuatro años, y proyectó un crecimiento de la economía de 4% en 2021.
Venezuela cerró el año con una inflación de 686%, según el Banco Central (BCV), con registros mensuales por debajo del 50%, el umbral tradicional establecido para que un país supere la hiperinflación.
“Esto nos hace ser optimistas en haber superado los lastres de la hiperinflación y en poder, con mucha disciplina, trabajo, esfuerzo, con mucha inteligencia, audacia y sabiduría, el año 2022 emprender un camino para ir aplanando y derrotando la inflación alta', dijo Maduro en su rendición de cuentas anual ante el Parlamento de mayoría chavista.
El mandatario aseguró también que 2021 fue el primer año de recuperación y “crecimiento” del país, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica un octavo año en negativo.
“Se proyecta un crecimiento anual (en) 2021, ya lo dirán los expertos en sus estudios, superior al 4%”, afirmó el mandatario, que ha hablado además de un crecimiento del 7% en el tercer semestre, sin dar detalles del indicador. El BCV no publica datos del PIB desde el primer trimestre de 2019.
Y según el FMI, el PIB per cápita de Venezuela cayó a 1,541 dólares, por debajo del de Haití.
Maduro proyectó '2022 como el año del surgimiento'. 'Vamos a una expansión del crecimiento del emprendimiento', sostuvo.
Dijo que la pobreza extrema se mantuvo en 4.1% y prometió erradicarla para 2025, pero esos números están lejos de lo que advierten informes académicos, como la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), que ubicó la pobreza en más de 94.5% y la extrema en 76.6%.

