Tras la fuerte contracción sufrida en 2020, las economías de América Central se empezaron a recuperar en 2021 y la expectativa es que durante este 2022 el crecimiento sea superior al promedio de América Latina.
Así lo manifestó ayer el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver-Carone, en un conversatorio con un grupo de periodistas de la región.
El ejecutivo dijo que en términos macroeconómicos, por tanto, hay buenas noticias, pero esto no se ha correspondido todavía desde el punto de vista socioeconómico. Lo dijo por los altos datos de desempleo, que afectan particularmente a las mujeres, y porque los indicadores de pobreza y desigualdad superan los niveles previos a la pandemia. “La generación de empleos es el gran reto que tenemos que confrontar”, sostuvo.
En esta coyuntura de recuperación, que está siendo desigual por países, ejerce una presión adicional el aumento de precios, impulsado por el alza del petróleo, lo que perjudica especialmente a las personas en situación de pobreza.
La pandemia fue el origen de una grave crisis económica, pero también es fuente de oportunidades para generar empleos y remontar la situación. Una de las tendencias globales que ha ganado fuerza con la pandemia es el nearshoring o la reorganización de las cadenas de suministro para acercar los centros de producción a los mercados de consumo. Claver-Carone puso en valor la gran oportunidad que tiene América Central para atraer inversiones a raíz de estos movimientos globales. En 2021 el banco destinó $4,000 millones a financiar el nearshoring, apoyando el desarrollo de los países y la mudanza de empresas.
Sobre las condiciones que esperan las empresas para instalarse en un país, Claver-Carone habló que la existencia de servicios logísticos -que sería una fortaleza para Panamá-, pero además los costos de mano de obra, de energía y el funcionamiento de los sistemas aduaneros. De manera transversal, es clave la digitalización de procesos para reducir la burocracia, permitir a empresas y ciudadanos el seguimiento de los proyectos y minimizar los espacios para actos de corrupción.

