A pesar de que algunos sectores económicos muestran signos de recuperación, las perspectivas para el mercado laboral, en el corto plazo, no se escuchan halagadoras.
Todavía hay 80 mil empleos suspendidos, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) hasta el mes de agosto, mientras que la proyección es que el año cierre con un 20% de desempleo.
Las medidas restrictivas impuestas para contener la pandemia desde el año pasado borraron 15 años de generación de empleo formal por parte del sector privado, por lo que regresar a los niveles de actividad económica y generación de empleo prepandemia llevará tiempo, asintió el consultor René Quevedo, entre las conclusiones de un reciente análisis.
“Los contratos laborales suspendidos no se van a reactivar si no se termina de reactivar la economía en su conjunto, por lo que la sostenibilidad laboral de muchos de éstos luce complicada”, expresó.
De acuerdo con lo que dicta la norma y los acuerdos laborales aprobados por el Gobierno, al 1 de noviembre de este año deben estar reactivados todos los contratos suspendidos.
Sin embargo, después de que muchas de las plazas han estado suspendidas por más de un año, es poco probable que todos los trabajadores sean llamados de forma definitiva. Es decir, que algunos serían reintegrados para ser liquidados.
En este contexto, dijo Quevedo, un programa masivo de inversión pública en infraestructura tendría un enorme impacto en materia de generación de empleo directo, indirecto e inducido, pero su implementación dependerá de la disponibilidad fiscal; bastante comprometida.
En el 2021 la economía crecerá en gran medida por las exportaciones de cobre y la recuperación del comercio internacional, pero el panorama laboral permanece incierto.
En un reciente sondeo de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), en alianza estratégica con The Marketing Group, el 43% de los encuestados manifestó que es poco probable que mantenga su empleo dentro de los próximos seis meses.


