El Senado de México aprobó en lo general una reforma presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador que refuerza el control del gobierno en el procesamiento y distribución de hidrocarburos.
La reforma a la Ley de Hidrocarburos, que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados a mediados de abril, fue avalada con 65 votos a favor, 47 en contra y seis abstenciones, informó el Senado en Twitter.
La reforma fue aprobada con el voto del partido oficialista Morena, que tiene mayoría en la cámara alta. Los legisladores discuten actualmente diversos artículos reservados de la ley.
El dictamen abre la puerta a que la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía puedan suspender y revocar permisos a la iniciativa privada para el transporte, almacenamiento y distribución de distintos hidrocarburos. La aprobación ocurre luego de que en marzo el Congreso bicameral mexicano aprobó otra reforma de López Obrador que da a la estatal Comisión Federal de Electricidad prioridad en la generación de energía sin importar el costo ni la tecnología.

