Valor razonable

México y Colombia: Historia de dos calificaciones

Durante la semana pasada, dos de las principales economías de la región recibieron evaluación a la calidad crediticia de su deuda soberana.

Para México, segunda economía en tamaño de América Latina, Fitch Ratings ratificó la calificación BBB- con perspectiva estable, manteniendo el grado de inversión en sus instrumentos soberanos.

La otra economía, Colombia, quinta de la región, recibió una disminución por parte de Standard and Poors (S&P), pasando de BBB- a BB+ con perspectiva estable. Con lo cual, para esta calificadora la deuda soberana colombiana perdió su grado de inversión, ubicándola en la categoría especulativa.

¿Cuáles fueron los principales argumentos en que se basaron las calificadoras para su evaluación?

Referente a México, la calificadora destacó que los niveles de endeudamiento sobre el PIB son ligeramente inferiores a economías de similar calidad crediticia, además indicó que la política macroeconómica es consistente, finanzas externas relativamente estables y sólidas. Además, la calificadora incrementó la proyección de crecimiento del PIB para el año, al pasar de 4.2% a 5.0%, basado entre otros argumentos en el aumento de la demanda en Estados Unidos por productos mexicanos.

Mientras que la rebaja a la deuda colombiana se basó en el reciente deterioro de la posición fiscal, empeorado al no poder ubicar mecanismos de contención del gasto y con una baja posibilidad de generar una reforma fiscal que revierta en el corto plazo ese deterioro luego del retiro del proyecto de reforma, iniciativa que dio origen a las movilizaciones populares.

Dado el nivel de deterioro estructural de las finanzas públicas colombianas, los mercados contemplan la pérdida del grado de inversión que aún le mantienen las otras calificadoras e incluso algunos analistas consideran que podría darse otra rebaja durante el año.

Resulta paradójica esta historia, ya que, por un lado, tenemos a México, quien al declararse imposibilitado de honrar sus compromisos hace casi cuarenta años, originó la crisis de la deuda de los años ochenta, actualmente gobernado por un Ejecutivo que ha sido catalogado de populista por algunos sectores, hoy su deuda es vista de manera favorable por las calificadoras.

Mientras que, por otro lado, tenemos al mejor pagador de deuda en la región, que incluso en la crisis de los ochenta siempre cumplió y es gobernado por un ejecutivo pro mercado, y hoy se cuestiona la calidad de su crédito.

¿Cómo han reaccionado los mercados? En cuanto al diferencial de la deuda soberana mexicana respecto a los papeles del tesoro norteamericano, estos han disminuido 20 puntos básicos en relación con el registrado en diciembre, mientras que para los colombianos se han incrementado en 24.

Los índices bursátiles también reflejan esta situación. En México, el IPC registra un rendimiento en lo que va del año de 12.7%, mientras que el colombiano tiene una pérdida de 20.7%. En la última semana el peso mexicano perdió 0.8% frente al dólar estadounidense, mientras que el colombiano 2.13%.

Lección de esta historia: preservar la prudencia fiscal de manera consistente, de lo contrario las consecuencias serían negativas.

El autor es financista

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