Panamá prepara el terreno para iniciar el proceso de transición de alto impacto de los vehículos que funcionan con combustibles fósiles por los automóviles de motores eléctricos que no contaminan el medio ambiente.
La hoja de ruta de la estrategia está desarrollada en un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente) a solicitud del Ministerio de Ambiente de Panamá y la Secretaría Nacional de Energía, con el apoyo de Euroclima+.
Se han diseñado varias líneas de acción con una meta establecida al 2030 para reducir las emisiones de dióxido de carbono con la participación de los sectores público y privado de todo el país. Un primer paso se enfoca en el servicio de transporte público de pasajeros para ir introduciendo buses eléctricos.
Se propone que en 2030 haya una reducción de entre el 15% al 25% de las emisiones en comparación con las reportadas en 2013. Para alcanzar este objetivo, el país debe implementar varias acciones, entre ellas, aprobar incentivos fiscales para generar interés en la compra de automóviles eléctricos. También se requiere adecuar una infraestructura como la instalación de cargadores eléctricos que faciliten el uso de este transporte.
Es un proceso complejo si se tiene en cuenta que actualmente todos los buses de pasajeros del país utilizan combustibles fósiles y solo hay un bus eléctrico que funciona en la ruta Plaza 5 de Mayo al Casco Antiguo. En este momento se realizan pruebas con otro bus eléctrico en las rutas de transporte del área metropolitana.
“Actualmente, MiBus se encuentra en la fase final de las mediciones de rendimiento del bus eléctrico K9, el cual se encuentra brindando el servicio de transporte público en la ciudad de Panamá y San Miguelito”, informó César Samaniego, gerente de Talleres de MiBus.
Con estas mediciones se tomará la decisión final de comprar un lote de buses eléctricos para incorporarlos a la flota existente.
En un mes, “para enero 2020 se tiene planificado el desarrollo del pliego de cargos y especificaciones técnicas para la compra de los buses eléctricos, que respondan a las necesidades operacionales de Transporte Masivo de Panamá y que permita contar con buses libre de emisiones de gases contaminantes”, añadió Samaniego.
La junta directiva de MiBus aprobó la compra de 35 buses de 9 metros de largo similar al K9 que está a prueba actualmente y que pasarán a formar parte de la flota de más de mil buses que operan actualmente en el área metropolitana.
En la flota de vehículos particulares también es baja la cantidad de unidades que utilizan electricidad u otra fuente de energía que no sea combustible fósil.
Se calcula que desde 2011 a marzo de 2019 se han registrado 218 vehículos eléctricos en Panamá, 48 vehículos eléctricos de baterías y 170 híbridos enchufables.
De acuerdo con el registro logrado por el estudio de la ONU, si se incluyen los híbridos recargables, el número asciende a 1,961 autos eléctricos e híbridos. Esto es menos del 1%, de más de un millón de vehículos que hay en todo el país.
Sin embargo, en los últimos meses se ha ampliado la llegada de más modelos ecoamigables, por lo que las cifras podrían mejorar al cierre de este año.
Plan de movilidad
A Panamá han llegado empresas que ya suplen de buses, vehículos y montacargas eléctricos en otros países como Brasil, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile. “Estamos mostrándole a las autoridades que el sistema funciona y que es bueno para el medio ambiente”, dijo Eduardo Paes, presidente de BYD para Latinoamérica.
En la región hay otros países que avanzan en la reducción de la contaminación. Costa Rica estableció en su estrategia el cambio de 5% de la flota por año a partir del 2021, para que sean vehículos eléctricos.
En Panamá, la Secretaría Nacional de Energía ha participado en las conversaciones con el sector privado para impulsar el desarrollo de la movilidad eléctrica.
La entidad respaldó el uso de un bus K7 BYD en la ruta de la Plaza 5 de Mayo hasta el Casco Antiguo. El bus estuvo un año como prueba y luego se procedió a comprarlo. Este bus circula actualmente en diferentes rutas de la ciudad capital y es similar al modelo Torino que opera MiBus con combustible.
Aunque Panamá ya tiene una estrategia de movilidad, está pendiente la aprobación de una ley en la Asamblea Nacional que establezca incentivos fiscales para que sea atractiva la compra de vehículos eléctricos.
La efectividad de la estrategia dependerá del esfuerzo conjunto del sector público y privado.
