Ocho meses después de que el huracán María devastase la red eléctrica de Puerto Rico, provocando el mayor corte al suministro eléctrico en la historia de Estados Unidos, más del 98% de los residentes ya tienen electricidad.
El 2% restante podría tener que esperar algo más. Cerca de 23 mil de los 1.47 millones de clientes permanecen sin electricidad, pero los cargos estadounidenses dijeron que tienen previsto reducir sus esfuerzos y cederán el relevo a los responsables locales, los cuales tenían dificultades para proporcionar un suministro eléctrico fiable incluso antes de la tormenta.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército, una de las agencias federales involucradas en las medidas para restablecer el suministro eléctrico en la isla, tiene previsto finalizar su misión la próxima semana, según testificó Charles R. Alexander, director de la agencia, el martes ante el Comité Senatorial de Energía y Recursos Naturales.
Asimismo, el Departamento de Energía planea reducir el apoyo a las medidas de recuperación, dijo Bruce Walker, secretario adjunto de la Oficina de Suministro de Electricidad y Fiabilidad Energética del Departamento de Energía, en su testimonio escrito.
Conforme las agencias se marchan, Walter Higgins, responsable de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, ha advertido de los retos que aún quedan por delante. Puede que haya algunos lugares que son demasiado difíciles de alcanzar en un tiempo razonable, dijo Higgins.