Casi un tercio de los adultos estadounidenses dice tener problema financieros pese a una “modesta” mejoría de la situación de los hogares, dijo la Reserva Federal (FED) en un informe.
El informe mostró que 30% (73 millones de adultos) describe su situación financiera como difícil. Negros e hispanos tienen más penurias que los blancos, según la encuesta de la FED.
La cantidad de quienes dicen no poder afrontar un gasto excepcional de $400, a menos que venda algún bien o pida un préstamo, bajó a 44% desde 50% en 2013.
Aun así, se advierte, “sustanciales franjas de adultos están batallando con sus gastos corrientes y tendrían dificultades para resolver una dificultad inesperada”.
Los gastos médicos, tema de duras batallas políticas en Washington, son una carga especialmente pesada.