Los ingresos corrientes en efectivo acumulados en los nueve primeros meses del año totalizaron $5,063.7 millones, reflejando un crecimiento de 1.5% o $73.6 millones al compararse con el mismo periodo del año anterior y un déficit de 6.2% cuando se mide en relación con el monto presupuestado para estas alturas del año.
Los ingresos tributarios representaron un 81% del total de ingresos corrientes, según el reporte preliminar publicado por la Dirección General de Ingresos (DGI).
El Gobierno recaudó por esta vía $4,086 millones, un 1.7% más que el año anterior.
Esto se debe al mejor comportamiento de los impuestos directos, especialmente el impuesto sobre la renta que pagan las personas naturales, principalmente los asalariados, que totalizaron $809 millones, un 35% más que el año anterior.
También registró un aumento considerable el seguro educativo, que aportó $97 millones, un 18% más.
Por su parte, el impuesto sobre la renta que pagan las empresas cayó a $658 millones, un 14.2% menos que el año anterior.
En ocasiones anteriores la DGI ha señalado que la disminución no se debe a que las empresas estén pagando menos impuestos, sino que se utilizaron créditos fiscales acumulados en ejercicios anteriores.
Hasta septiembre la recaudación total con documentos fiscales fue de $168.7 millones, cifra que representa un aumento de 30% en comparación con el año anterior. La mayor parte de esos documentos ($97 millones) se emplearon para pagar impuesto sobre la renta de personas jurídicas y de Zona Libre.
Los impuestos indirectos siguen registrando un comportamiento negativo, arrastrados por el impuesto de transferencia de bienes muebles corporales y servicios (Itbms).
El Itbms sobre las ventas recaudó $669 millones, un 8.3% menos que el año pasado, un reflejo del descenso en el consumo que se está registrando en la economía.
Los ingresos no tributarios generaron $917 millones, un 3.9% más que el año anterior, debido al incremento de 18.6% en los aportes en concepto de anualidad, peajes y servicios del Canal de Panamá.
