Cerca de 4 millones de ciudadanos han huido de la creciente crisis económica y política de Venezuela, según las últimas cifras de las Naciones Unidas.
El éxodo ha alcanzado un ritmo “asombroso”, pasando de 695 mil personas en todo 2015 a más de 1 millón desde noviembre pasado, dijeron la Agencia de la ONU para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones.
Los vecinos de Venezuela han impuesto medidas reglamentarias para tratar de frenar el flujo de migrantes, que está próximo a ser el más grande en la historia de América Latina. Si la situación no cambia, pronto podría superar los 6.3 millones de refugiados que huyeron de la guerra civil siria.
Martín Vizcarra, presidente de Perú.
El año pasado, más de una docena de países se reunieron en repetidas ocasiones para abordar la afluencia de migrantes que está agotando los recursos y alimentando la tensión en toda la región. Sin embargo, hasta ahora no han adoptado una política común. El jueves, Perú dijo que aumentaría los controles a finales de este mes al exigir a los venezolanos que primero soliciten visas humanitarias antes de cruzar sus fronteras.
En toda América Latina, Colombia es el principal destino para los venezolanos, ya que ahora alberga a alrededor de 1.3 millones, según el informe. Por su parte, Perú aloja 768 mil; Chile 288 mil; Ecuador 263 mil; Brasil 168 mil y Argentina 130 mil. México, Centroamérica y el Caribe también han recibido venezolanos.
Estas alarmantes cifras resaltan la necesidad urgente de apoyar a las comunidades de acogida en los países receptores, dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto para los refugiados venezolanos de Acnur y la OIM.
Los países están haciendo su parte para responder a esta crisis sin precedentes, pero no se puede esperar que sigan haciéndolo sin ayuda internacional, comentó.
Stein alabó a los países de América Latina y el Caribe “por estar haciendo su parte para responder a esta crisis sin precedentes”, pero agregó que no pueden seguir haciéndolo solos, sin ayuda internacional.
