Sonia tiene 23 años y una hija de 2 años. Actualmente no estudia y es ama de casa. Con el dinero que percibe de su pareja logra sortear los gastos del hogar. Ella forma parte de las 167 mil 408 mujeres jóvenes en Panamá entre 15 y 29 años de edad que ni trabaja ni estudia, población también conocida como nini.
Este segmento de las mujeres representa el 69% del total de los ninis que en 2017 era 242 mil 621 jóvenes entre 15 y 29 años, de acuerdo con datos de la Contraloría General de la República. Un año antes los ninis sumaban 218 mil 532 jóvenes o 24 mil menos.
Algunos se encuentran entre ese porcentaje por voluntad propia: ni quieren estudiar ni piensan en trabajar; otro tanto son ninis por imposición, porque no encuentran trabajo o porque no tienen recursos económicos para seguir estudiando.
Las estadísticas oficiales revelan que el 18% de los ninis está buscando trabajo y 27% de ellos tienen responsabilidades familiares que les impiden trabajar o estudiar, como es el caso de Sonia. Se trata de una población vulnerable con más obstáculos que oportunidades. La génesis del problema es la deserción escolar y la falta de competencia y experiencia para obtener y mantener un empleo.
La tasa de ninis en Panamá es una de las más altas de Latinoamérica, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Panamá ostenta la tercera posición entre nueve países con el índice más alto con jóvenes que ni trabajan ni estudian (25.5%), solo por debajo de Paraguay y Guatemala. Para la medición, el estudio también consideró economías de Europa y Asia.
René Quevedo, especialista en el mercado laboral asegura que "el problema de los ninis en Panamá es predominantemente femenino y urbano".
Pese a que los jóvenes sin empleo y estudio es un problema que se mantiene, en comparación con 2004 ha bajado, ya que en ese año el porcentaje fue de 33.5%.
Quevedo advierte que el número de ninis en el país disminuyó durante los últimos 13 años (2004- 2017) por el incremento en la población estudiantil, pero no por el aumento en el empleo juvenil. De hecho, la población de estudiantes de 15 a 19 años incrementó 128% que el número de plazas de empleo para jóvenes entre 20 y 24 años.
El mercado laboral para los jóvenes es tan limitado, que frecuentemente miles de panameños menores de 30 años quedan fuera del sistema.
Según estadísticas oficiales, 85 mil jóvenes culminan algún tipo de programa formativo cada año y buscan una vacante en el mercado laboral por primera vez, pero la economía solo genera 44 mil plazas de trabajo anualmente.
Muchas de las ofertas laborales están enfocadas en áreas en las que no se capacitan los jóvenes, como logística, especialmente operadores de maquinaria.
Los especialistas advierten que la solución al problema de los ninis demanda una agenda de inclusión productiva de jóvenes humildes, particularmente mujeres, como prioridad de Estado.
