La presidenta electa de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap), Marcela Galindo, mostró ayer su preocupación sobre el devenir de la crisis que afecta al programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS) y pidió soluciones de largo plazo y de fondo para la institución.
El Gobierno convocó un diálogo para abordar el problema de sostenibilidad del IVM, pero no ha habido mayores avances en más de un año. Galindo dijo que el informe que se espera de la Organización Internacional del Trabajo puede brindar luz sobre las alternativas. “Sería irresponsable dejar la CSS como está simplemente porque al gobierno se le acabó el tiempo”. Este es un problema que, dijo, que tiene potencial afectación sobre todos los sectores de la economía, sobre la capacidad de salir a pedir prestado y sobre la imagen de Panamá. “Entonces no podemos seguir pateando la bola”, señaló.
Galindo conversó con este diario en el marco de Expocomer, y en el día de la celebración de las elecciones a la junta directiva del gremio, en las que resultó presidenta electa de la Cámara para el periodo 2022-2023. Será la primera mujer en ocupar la presidencia del gremio en sus 107 años de historia.
Aunque en el pasado ha habido mujeres directoras en la Cámara, ninguna había llegado a ocupar la presidencia. Esto se explica en parte porque la mayoría de dueños de empresas, gerentes generales y personal de alto mando de los miembros han sido tradicionalmente hombres.
Por eso Galindo defiende que se debe incentivar más que las mujeres monten su negocio y que sean gerentes generales de empresas.
El tema de igualdad de género será una de los ejes en su hoja de trabajo. Dijo que se va a conformar en el seno del gremio una comisión de igualdad de género para incorporar a expertos en esta materia, conocer las distintas iniciativas que se desarrollan local e internacionalmente y promover aquellas que sean efectivas.
Otro de los pilares de su gestión será la educación, con varias iniciativas al respecto. La Cámara quiere apoyar la formación dual profesional yendo un poco más allá de un programa de pasantías en empresas. Se quiere, dijo, capacitar al formador, es decir que las empresas tengan currículums definidos sobre cuáles son las actividades que va a desarrollar el estudiante y que estas sean cónsonas con lo que está aprendiendo este en la universidad.
Por otra parte, a través de un observatorio laboral, “queremos cerrar la brecha que existe entre la academia y la empresa”, de manera que las universidades puedan adaptar sus planes académicos según las necesidades del mercado y los estudiantes tener una guía sobre cuáles son las oportunidades laborales que existen.
Galindo aspira a reforzar además el rol de la Cámara como guía para los emprendedores, siendo una suerte de “hermano mayor” en temas que para muchas personas pueden ser desconocidos, como la estructura de un negocio, las mejores prácticas o cuáles son las opciones para acceder a financiamiento. “Los emprendedores, por más pequeño que sea su negocio, son empresarios... Estas personas el día de mañana generan puestos de trabajo, que pagan impuestos y contribuyen a la economía en todo sentido”.
Tras la fuerte contracción de 17.9% en 2020, Panamá se recuperó parcialmente con un repunte del 15.3% en 2021. Pese al rebote, la recuperación del empleo no se viene dando a la misma velocidad. Galindo dijo que esta situación preocupa, así como los niveles de informalidad. Para revertirla, considera que se debe dar mayor apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, por ejemplo con estrategias de financiamiento a las que puedan acceder las empresas fácilmente y así, “echar la rueda a andar” nuevamente.
La generación de empleo se traduciría en mayor pago de impuestos, lo que, a su vez, redundaría en la mejora de la deteriorada posición de las finanzas públicas.
Galindo recordó que “la empresa privada ha puesto su cuota de sacrificio, se amarró los pantalones en los momentos que tenía que hacerlo y salió adelante revisando sus ingresos, pero controlando sus gastos”.
Esa “cuota de sacrificio” es la que reclama también al Gobierno, para que “revisen y controlen sus gastos”.
Por eso, la Cámara pide al Gobierno la implementación de una iniciativa de presupuesto abierto, que supone aumentar la participación ciudadana en la elaboración de presupuestos, así como en el seguimiento a la ejecución. Este mecanismo trae más transparencia a la gestión pública y, al tener una mayor cantidad de personas mirando, ayuda a reducir la corrupción.
Los esfuerzos de Panamá por salir de listas internacionales también estarán presentes en la agenda de Galindo durante su gestión.
Expresó que se debe tener una estrategia para salir de las listas y mantenernos fuera de ellas, porque de lo contrario se restaría credibilidad a la imagen de Panamá y mermaría la confianza de los extranjeros para venir a invertir.
Galindo tiene una trayectoria profesional de más de 20 años. Es arquitecta de formación, con especialidad en servicios ambientales.
Estudió en Texas A&M University en Estados Unidos y en la University of Twente, en Holanda.
Trabajó en la Autoridad Nacional del Ambiente y también se desempeñó en la industria del diseño y la construcción para incorporarse posteriormente al negocio familiar dedicado a la importación, distribución y comercialización de productos farmacéuticos, de consumo masivo y de primera necesidad. Forma parte del grupo fundador del movimiento TodoPanamá y ha representado a la Cámara en el Pacto del Bicentenario. Dijo que esta ha sido una experiencia enriquecedora porque personas que representan a distintos grupos tratan de encontrar soluciones para el país, dejando en ocasiones de lado intereses gremiales o personales. “Es algo que todos los ciudadanos tenemos que empezar a hacer... Necesitamos empezar a pensar como sociedad en el beneficio del país. Si no, nos vamos a estancar y no vamos a salir adelante”, dijo.

