La administración del Canal de Panamá está inmersa en estos momentos en un proceso de negociación laboral con cinco de las seis unidades negociadoras en las cuales están distribuidos los casi 10 mil trabajadores canaleros.
Se trata de los procesos de negociación sobre temas vinculados con condiciones de trabajo y salarios de los trabajadores para la renovación de las convenciones colectivas reglamentadas y que se desarrollan con base a equipos negociadores designados por los sindicatos y por la administración.
Entre las unidades negociadoras, las más grande es la de no profesionales, que incluye al grueso de los administrativos, así como electricistas, soldadores, oficios técnicos y artesanos, entre otros.
Una de las negociaciones donde la situación se ha tornado más álgida es la de la Unidad Negociadora de los Capitanes y Oficiales de Cubierta (UCOC) con la administración. Aquí están agremiados los trabajadores que se encargan de la operación de los remolcadores.
En una primera instancia, las partes no se pudieron poner de acuerdo y, a solicitud de los trabajadores, todos los temas se elevaron a la Junta de Relaciones Laborales, el organismo establecido para atender los conflictos laborales del Canal.
Según UCOC, tienen 24 meses en la mesa de negociación sin llegar a un acuerdo y aunque han tratado de plantear todas las inquietudes, la administración se los ha negado.
Daniel Camazón, secretario general de UCOC, explicó a este diario que más allá de un aumento económico, cuyo porcentaje prefirió mantener en reserva, hay elementos relacionados con las condiciones laborales que desean discutir para llegar a un acuerdo.
Mencionó la cantidad de horas trabajadas y las horas de descanso, “porque hay capitanes que están trabajando entre 10 y 14 horas diarias por un espacio de 10 días seguidos, sin tener las horas completas de descanso”. Agregó que esta situación, además de poner en peligro la operación del Canal, también expone la salud de cada trabajador.
“Esos son temas que hemos venido discutiendo con la administración, pero parece que no les interesa”, señaló el dirigente.
Al respecto, la administración manifestó que no puede dar mayor información sobre lo que se discute en la mesa, porque es parte de lo establecido en la regulación.
“Todos los detalles se manejan directamente a través de los representantes exclusivos de las unidades negociadoras”, afirmó la ACP.
Según la administración, la unidad negociadora de UCOC está integrada por 196 capitanes y oficiales de cubierta.

Consultado si ese número de personas puede suplir la demanda de las operaciones, Camazón dijo que no son suficientes porque, a su juicio, se requiere un segundo capitán para ayudar al primer capitán en las maniobras del Canal ampliado. En 2018, la administración del Canal anunció la asignación de dos marinos, en lugar de tres, como parte de la tripulación de los remolcadores que asiste a los buques neopanamax en el tránsito por las nuevas esclusas. Para estas maniobras se había designado tres marinos desde que comenzó la operación de las nuevas esclusas.
Los remolcadores representan uno de los brazos más importantes en las operaciones de las nuevas esclusas, que funcionan desde el 26 de junio de 2016, debido a que son los soportes o guías de ayuda para el tránsito de los buques neopanamax dentro de las cámaras de cada esclusa, una maniobra que se hace en conjunto con los prácticos a bordo.
“Esa es una operación muy desgastante, además de que estás mucho tiempo expuesto”, afirmó el dirigente.
En el caso de las negociaciones con la UCOC, Dalva Arosemena, gerente de relaciones laborales y reglamentos de la ACP, señaló que desde diciembre de 2019 se venía negociando sin lograr un acuerdo.
El pasado 29 de julio, la representación de los negociadores de la UCOC presentó la solicitud de estancamiento ante la Junta de Relaciones Laborales.
Esto significa que la Junta de Relaciones Laborales debe evaluar las solicitudes y puede realizar una audiencia o sugerir la intervención de un mediador para tratar de llegar a un acuerdo entre las partes.
En el caso de la negociación de la unidad de los no profesionales, la administración del Canal fue la que solicitó el estancamiento sobre algunos artículos que se discuten, después de 30 meses de estar en la mesa sin llegar a un acuerdo. “La intención de la administración es poder contar con una convención colectiva renovada que sea de beneficio para cada una de las partes de las unidades negociadoras”, añadió Arosemena.
Ajuste por costo de vida
Paralelo a estos procesos, la administración del Canal hizo un ajuste de salario a los trabajadores por costo de vida, en su mayoría a los que pertenecen a la unidad de no profesionales.
El ajuste fue de 3.5% y aplicó al 90.3% de la fuerza laboral, equivalente a 8 mil 174 trabajadores, que no habían recibido un ajuste en los últimos 30 meses, informó la ACP.
El aumento representa aproximadamente 1 millón de dólares mensuales, que de acuerdo con la administración se traducen en consumo para la economía nacional.
El ajuste es similar al Cost of Living Allowance (COLA, por sus siglas en inglés) otorgado durante la administración de Estados Unidos.

