Los nudos están presentes en muchas de las actividades que realizamos. Atarnos los zapatos, anudar la corbata o amarrar la bolsa de basura. Pero para los marinos es indispensable conocer cómo se atan los cabos o se forman los nudos en su trabajo cotidiano.
“Es un conocimiento básico”, aseguró Ernesto Ayarza, presidente de la Asociación Panameña de Oficiales de Marina (Apom).
Entre los nudos básicos se enumeran el ocho, el nudo del pescador, el as de guía, entre otros. El ocho es uno de los nudos más conocidos entre los marineros, ya que se menciona en los libros de historia como uno de los utilizados en la era prehistórica. Se utiliza para unir dos sogas de igual diámetro y del mismo material. Pese a que es uno de los más sencillos, los marinos de mucha experiencia no lo recomiendan cuando se va a someter a mucha tensión.
El nudo del pescador es otro de gran utilidad entre los marinos que se dedican a la pesca. Consiste en unir dos cabos de igual sección y muy delgada. Contrario al nudo del ocho, este es seguro y resistente para atar cualquier estructura. Una de sus particularidades es que se puede azocar, pero se deshace con facilidad. El as de guía también es muy apreciado por los marinos y navegantes. “Para mí es un aliado, porque forma una gaza fija al extremo de un cabo al que se puede sujetar cualquier objeto”, argumenta Rodrigo González, quien se dedica a la pesca artesanal. En el mar se utiliza para elevar cargas, operaciones de unión y en trabajos de salvamento.

