Los trabajadores sindicalizados y las empresas constructoras se encuentran en una de las fases más tensas de la negociación de su convención colectiva. Los caminos para evitar una huelga se están agotando, al haberse presentado nuevas propuestas que mantienen una abismal diferencia entre las partes.
Carlos Allen, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), reveló ayer que en el proceso de negociación hubo movimientos. En el caso del gremio, que planteaba un alza escalonada de $0.07 por hora para los próximos cuatro años a los trabajadores categorizados como ayudantes, ahora la propuesta es de $0.10.
En tanto, el sindicato hizo una propuesta de bajar sus aspiraciones iniciales de $0.70 a $0.67 para dichos ayudantes.
Mientras que para los trabajadores calificados, el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) estaría solicitando $0.94 por hora, al tiempo que la Capac mantuvo en este renglón su oferta de $0.10.
“Esto aún nos mantiene a una distancia abismal para evitar una huelga”, dijo Allen, quien reiteró que el gremio espera que se pueda evitar el cierre de obras y la paralización de miles de trabajadores.
Advierte que se afectarían los obreros, que no recibirían su salario, las empresas, las obras estatales que están recién activadas, los proveedores, la banca, las aseguradoras, y la economía en general.
El Suntracs ha calculado que cerca de 20 mil trabajadores irían al paro convocado para el próximo 4 de abril, si antes no se llegara a un acuerdo.
El pasado 8 de marzo concluyó el período de conciliación de la convención colectiva Capac -Suntracs, con la intervención del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel).
Finalizado el período de mediación, el sindicato comunicó que, dentro de los 20 días siguientes a esta fecha, convocaría a una huelga general indefinida, debido a la falta de acuerdos en materia salarial.
Esta semana Suntracs comunicó que en su asamblea general, en su segundo y tercer llamado, se aprobó de forma unánime y definitiva iniciar el 4 de abril la huelga nacional indefinida de no haber acuerdo con la Capac en materia de salario para el convenio colectivo 2022-2025.
Allen reiteró que aún sin el aumento que hoy se exige, el salario de los trabajadores de la construcción es de los más altos en el sector productivo, y que además reciben beneficios como pagos de transporte, seguro colectivo de vida, fondo de asistencia educacional y uniformes, entre otros.
“Esto nos lleva a evaluar muy bien los aumentos que se negocian. Nosotros venimos de una pandemia, con una paralización de las actividades por seis meses. Pero en julio de 2020 se dio un aumento y en 2021 pasó lo mismo”, atendiendo la última convención colectiva, en este momento vigente.
Es decir, que en uno de los periodos más duros de la pandemia, se le aumentó el salario a los trabajadores, pero además se pagaron vacaciones y décimo tercer mes con las obras cerradas a raíz del confinamiento, lo que a juicio de Allen demuestra el compromiso de las empresas.
En el tema de los beneficios salariales y los gastos que enfrentan las empresas, Allen dio como ejemplo que un ayudante general recibe por mes $879.74, pero adicional prestaciones laborales y derechos convencionales que suman en total $1,654.
“Son salarios interesantes y no son miserables”, declaró.
En este sentido considera que un aumento fuera de los márgenes sería poner en riesgo la industria. Propiciar el desempleo y no poder generar las plazas de trabajo para la mano de obra que aún está en casa.
En 2018, cuando el sindicato convocó a una huelga por un mes, la industria dejó de realizar actividades productivas por un valor de $270 millones.
Allen precisó que es muy difícil cuantificar las consecuencias de una huelga este año, porque siempre dependerá del escenario en el que se haga.
A diferencia de lo que sucedió en el 2018, con un mes de huelga, en esta ocasión la industria de la construcción se enfrenta a un complicado escenario, dado que el país se encuentra en medio de una débil recuperación económica.
“Como Capac estamos tratando para evitar la huelga, pero tenemos muy en claro que no podemos debilitar a las empresas”, dijo Allen.

