Las cutarras con plataforma y diseños con molas de la diseñadora Tzaddy Daleth forman parte de la nueva oferta que tuvo Panamá en la edición trigésimo quinta de la feria Expocomer 2017, que finalizó ayer en el Centro de Convenciones Atlapa.
En su segundo año de participar en la feria con su empresa Manos Creativas, el objetivo de la diseñadora es encontrar un canal de comercialización dentro de Panamá, pero sus aspiraciones también son internacionales: captó el interés de comerciantes de Colombia, Perú, Ecuador y Portugal. En 2016, en su debut en la feria, cerró negocios en Estados Unidos y Puerto Rico.
Cuenta que la empresa tiene casi una década de vida, y que inicialmente se dedicaba a la bisutería. El concepto de “modernizar” la cutarra comenzó hace un par de años. Ahora, con un taller en La Chorrera y mayor capacidad de producción, la diseñadora busca ampliar sus negocios. De las ventas anuales, que en 2016 superaron los $50 mil, el 60% corresponde a clientes locales y el 40% en el extranjero.
Unas 400 empresas de 30 países distintos participaron este año en la feria, que organiza la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (Cciap). Del total, unas 100 son panameñas, contabilizando distribuidoras, importadoras, instituciones y autoridades.
Aunque este es el tercer año en que Humberto Flores participa del evento con su empresa Pepper King, que se dedica al cultivo de pimentones en invernadero, en esta edición participa con un producto nuevo: jalea de pimentón artesanal.
La empresa, que inició con su padre Ariel en 2011 y un financiamiento de $50 mil, comercializa la jalea bajo el nombre Jelly Queen desde julio de 2016. La idea, explica Flores, surgió naturalmente: en lugar de descartar los pimientos que son más pequeños que el tamaño de comercialización y que no se utilizan, les dio un valor agregado. Ya hizo los primeros acercamientos para comercializar su producto en Brasil y Guatemala.
Por su parte, Maruja Martínez de Mosquera confecciona tembleques desde su apartamento, y los comercializa bajo la empresa Armario Mozkera, que fundó hace unos cuatro años. “Es un concepto de tradición y arte. Se trabaja escama de pescado, sobre oro, plata u oro bañado, y se hacen piezas tanto para mujer u hombre”, indicó la emprendedora, que participó por primera vez de Expocomer y se regresa a casa con contactos tanto a nivel local como en el extranjero.
