La agencia de regulación del transporte aéreo de Estados Unidos, la FAA, pidió a Boeing que inspeccione todos sus 737 de la generación más antigua después de que uno de estos aviones se estrellara frente a las costas de Indonesia en enero, causando la muerte de 62 personas.
Todos los Boeing 737-300, -400 y -500, tendrán que ser examinados, lo que representa unos 143 aviones, según el documento de la Administración Federal de Aviación (FAA) que la AFP pudo consultar.
Posibles fallas de cables podrían no ser detectadas por la computadora de los aceleradores automáticos, que controlan el empuje del Boeing, lo que “podría provocar la pérdida de control del avión”.
Un informe preliminar de la agencia de seguridad del transporte de Indonesia había indicado en febrero que se había detectado una “anomalía” en estos aceleradores automáticos.
“Los datos preliminares de la investigación del accidente en curso indican que es altamente improbable que el accidente se haya producido por un fallo latente” de este cable, subrayó la FAA.
Sin embargo, considera que esta inspección es “necesaria para remediar” este peligro, que “podría existir o desarrollarse en las series 737-300, -400 y -500”, aviones construidos en los años 1980 y 1990. Sin embargo, esto no se aplica a la siguiente generación de Boeing 737, los NG, ni al 737 MAX, el avión insignia de la compañía, que estuvo en tierra durante 20 meses tras dos accidentes mortales.

