La isla de Coiba es un laboratorio vivo, donde han evolucionado numerosas especies únicas en sus 15 mil años de aislamiento de tierra firme. Sabemos que hay animales en la isla que son únicos en el mundo, como el mono aullador negro, el ñeque y la colaespina de Coiba.
La isla también funge como refugio para especies que han desaparecido del resto del país. Allí se encuentra la última población silvestre y viable de la guacamaya roja en Panamá. Un 80% de sus bosques está intacto y representan uno de los últimos ejemplos de bosque tropical en la costa Pacífica de América Central.
Hay un mínimo de 2 mil especies de plantas en la isla, pero esto es sólo un estimado, pues la mayoría de los bosques en el interior de la isla no han sido aún estudiados. Las investigaciones ya han revelado que hay plantas únicas, y eso representa solo la punta del iceberg.


