La OCDE espera que el pico de contagio del Covid-19 sea completamente superado en esta primera parte del año y que sus efectos mundiales sean “suaves”. Si esta previsión se cumple, el crecimiento de la economía mundial podría recuperarse en 2021 y llegar hasta el 3.25%. Sin embargo, advierte de que el primer trimestre de 2020 podría incluso acabar en negativo.
La economía más afectada será la del gigante asiático, donde se originó el virus. Su producto interno bruto puede descender por debajo del 5% en 2020 (fue del 6.1% en 2019), pero la OCDE espera que se recupere al 6.4% en 2021. En Estados Unidos, la OCDE prevé para 2020 un aumento de 1.9% del PIB (una décima menos); en Japón, de 0.2 % (cuatro menos); en Reino Unido, de 0.8 % (dos menos); de 0.9 % en Francia (tres menos), y de 0.3 % en Alemania (una menos).
En el escenario peor, que la OCDE denomina de “dominó”, si el brote gana en intensidad y se extiende ampliamente por la región de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica, el batacazo de la economía mundial sería descomunal.
