Aunque han experimentado un repunte este año respecto a 2020, el valor declarado de inversión en los permisos de construcción aprobados muestra niveles muy bajos cuando se compara con ejercicios previos a la crisis.
Entre enero y octubre de 2021, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec), en los municipios se aprobaron obras por un valor total de $608 millones.
Esta cifra representa un aumento de 45.9% cuando se compara con el mismo periodo del año anterior, pero lo cierto es que en 2020 los registros fueron muy bajos por el cierre de actividades, especialmente estricto durante los primeros meses de la pandemia. Como ejemplo, en abril de 2020 apenas se aprobaron permisos por $5.8 millones.
Este año, la aprobación de proyectos empezó con poco movimiento, pero con una tendencia ascendente hasta mitad del año. Desde junio, no obstante, el monto aprobado empezó a caer y en el mes de octubre volvió a repuntar.
Cuando se compara el monto aprobado este año con los ejercicios previos a la crisis, se observa el impacto que todavía existe en la actividad.
Por ejemplo, entre enero y octubre de 2019 se aprobaron permisos por $1,016 millones, es decir, que el resultado de este año es un 40.1% inferior.
Esto, teniendo en cuenta que 2019 fue un año de marcada ralentización de la economía. En 2017, por ejemplo, los permisos de construcción en el mismo periodo de tiempo fueron de $1,810 millones, casi tres veces más que este ejercicio.

El presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Jorge Lara, señaló a este diario que en 2021 hay una tendencia al alza respecto a 2020, pero también constató las notables diferencias cuando se compara este año con los ejercicios previos a la crisis.
Apuntó que esto demuestra que la industria de la construcción no opera de manera independiente al resto de sectores productivos y que se debe propiciar una recuperación general del país para animar la demanda.
En la clasificación de los permisos por provincias se observa una concentración de proyectos en Panamá, que con $377.9 millones acapara más de un 62% de la inversión aprobada en el año, mientras que la aprobación de permisos en el resto del país es relativamente baja.
Por tipo de obra, la mayor parte de proyectos son residenciales, con una inversión declarada de $447.8 millones, mientras que una menor parte se destina a obras no residenciales, con apenas $160.2 millones en los diez meses hasta octubre.
Esta cifra es incluso inferior a los $186.8 millones registrados el año pasado, en plena pandemia, y representa una caída de 60.3% si se compara con el ejercicio de 2019.
Lara dijo que este resultado se explica por el exceso de inventario comercial, lo que limita la construcción de nuevos proyectos.
Iniciativas para animar la demanda
Con la promulgación de la Ley 255 el pasado 17 de noviembre, se modificó la ley de intereses preferenciales para que las viviendas nuevas entre $80,000 y $120,000 con permisos de ocupación hasta el 31 de diciembre de 2022 puedan recibir el máximo tramo de interés preferencial, de 4%.
Según la ley anterior, las viviendas de ese rango de precio solo se podrían haber beneficiado del tramo máximo si tenían permiso de ocupación hasta el término de este año.
Otra norma que busca incentivar la demanda, pero que está pendiente de reglamentación, es la que establece el régimen de leasing inmobiliario o arrendamiento financiero, que promueve el alquiler con opción a compra, lo que puede ser una alternativa para familias que no estén en disposición de hacer un abono inicial elevado.

