Panamá tiene el precio de los combustibles más bajo entre los países de Centroamérica, pese a que, tras el incremento del petróleo a casi 75 dólares el barril en las últimas semanas, el país registró el mayor aumento porcentual en los derivados en comparación con la región.
El informe sobre los precios promedio al consumidor final de las gasolinas, diésel y gas licuado de petróleo en Centroamérica es preparado por el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC), a partir de los precios oficiales y los monitoreos que realizan las distintas Direcciones de Hidrocarburos o sus equivalentes en cada uno de los países.
De acuerdo con este informe, el precio promedio de la gasolina en Panamá en este momento, incluyendo el impuesto, es de 3.45 dólares el galón, el más bajo de los países de la región.
El precio más alto en algunos países de Centroamérica se explica por los impuestos que se aplican a los combustibles y que incrementan el precio final al consumidor. En algunos casos, como en El Salvador y Costa Rica, se aplican cuatro impuestos distintos: impuesto de fondo de conservación vial, impuesto de contribución especial para la estabilización de las tarifas del servicio público del transporte colectivo de pasajeros (Contrans), impuesto de transferencia de bienes muebles (IVA), fondo de estabilización y fomento económico. En Guatemala a los combustibles se les grava el impuesto a la distribución de petróleo y derivados, además del IVA. En Nicaragua se cobra el impuesto específico conglobado y el fondo de mantenimiento vial (Fomav).
En el caso de Panamá, solo se añade un impuesto de 60 centésimos al galón de las gasolinas de 95 y 91 octanos, mientras que al galón de diésel bajo en azufre se le cargan 25 centésimos. Los precios de los combustibles en Panamá son regulados por el Estado con base al comportamiento de los precios internacionales. Si se comparan los precios sin incluir los impuestos, en Guatemala es más bajo que en Panamá; mientras que en el resto de los países se incrementa.


