El producto interno bruto (PIB) de Panamá se contrajo un 20.4% en el periodo entre enero y septiembre como consecuencia de los estragos causados por la pandemia del nuevo coronavirus.
El PIB real acumulado en los tres trimestres fue de $25,338 millones, es decir, $6,508 millones menos que los $31,846 millones registrados en el mismo periodo de 2019.
Ayer, el director del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec), Samuel Moreno, presentó los datos de desempeño de la economía al tercer trimestre. Lo hizo acompañado por dos representantes de la empresa privada: Rosmer Jurado, expresidente de la Asociación Panameña de Exportadores y Manuel Ferreira, director del Centro de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura.
Moreno explicó que importantes sectores de la economía, responsables del 53% del PIB y generadores de empleo, tuvieron registros negativos. Es el caso de la construcción, con una caída de 52.9% en el periodo acumulado entre enero y septiembre; de hoteles y restaurantes, con una contracción de 51.4%; industrias manufactureras, con una caída de 26.2%; comercio al por mayor y por menor (-24.6%); y transporte, almacenamiento y comunicaciones (-6.7%).
Por su parte, otras actividades crecieron en el periodo, amortiguando en cierta forma la caída generalizada del PIB. En este sentido, destacan la explotación de minas y canteras, con un incremento de 23.2%; los servicios gubernamentales, que crecieron 9.2%; y los servicios de salud privada, con un alza de 4%.

Recesión
Moreno destacó que a pesar de la caída del indicador, el desempeño del tercer trimestre fue mejor que el segundo, cuando la economía se contrajo un 38.4%. Esto se debe al mayor nivel de apertura en la actividad económica.
Panamá completó así dos trimestres consecutivos con decrecimiento, lo que técnicamente se conoce como recesión económica. Consultado sobre este concepto en la rueda de prensa y posteriormente en conversación telefónica, Moreno dijo que aunque haya autores que así entiendan el concepto de recesión, también se señala que la economía se debe ver “caso por caso” y que esta crisis es distinta a una guerra o un desastre natural que genera destrucción de infraestructura, limita las comunicaciones y provoca escasez de alimentos y, por lo tanto, la recuperación sería más rápida que en los ejemplos anteriores.
Sin embargo, tres economistas consultados ayer por este diario como Felipe Champan, Raúl Moreira y Olmedo Estrada señalaron que técnicamente ya se estaría en recesión al haber acumulado dos trimestres consecutivos de contracción en el PIB.
El cierre del año
A medida que avanzó el año y de la mano de una de las cuarentenas más estrictas y prolongadas de la región, fueron empeorando las estimaciones de desempeño económico para el conjunto del año.
Moreno señaló en la rueda de prensa que se espera que el último trimestre del año sea mejor que los dos anteriores, producto del mayor nivel de actividad.
Sin embargo, eso no servirá para esquivar una de las peores crisis en la historia de Panamá.
Manuel Ferreira dijo para el cierre del año estiman una contracción de 14.6%, proyección que incluso podría quedarse corta, según sus propias palabras. “La economía probablemente sufrirá la baja más grande en los últimos 30 años”, dijo.
El propio Moreno dijo que en 2020 la situación es muy compleja, coincidió con la estimación de la Cámara de Comercio de una caída en el PIB este año de 14% y dijo que para encontrar una contracción de magnitud comparable haría falta remontarse a las crisis de 1988, previa a la invasión de Estados Unidos, o de 1946, después de la Segunda Guerra Mundial.
A una pregunta de este diario, Ferreira comentó que el Gobierno en algún momento debería actualizar sus proyecciones oficiales de desempeño para 2020. Esa tarea le corresponde al Ministerio de Economía y Finanzas, que fue consultado ayer por este diario, pero al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
