El segmento de congresos y convenciones tiene como núcleo el contacto de persona a persona, y es precisamente esto lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste que debe evitarse para no continuar con la propagación del coronavirus (Covid-19).
Bajo este escenario, el panorama no es halagador para la industria de convenciones, vista como un motor para generar flujo de visitantes hacia un destino.
Antes de la Covid-19, el negocio de congresos y convenciones era visto como el salvador del sector hotelero en la ciudad capital, aquejado con una sobreoferta de cuartos, situación que se ha agudizado por la merma en la entrada de visitantes en los últimos años.
Se estima que el transporte aéreo de pasajeros no se recuperará hasta después de 2022, pero el sector privado panameño ya trabaja en varios frentes para captar pequeñas y medianas reuniones que se activarán una vez se levanten las medidas adoptadas por los países para frenar la pandemia.
Armando Rodríguez, presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (Apatel), indica que hay que ser agresivos con paquetes de incentivos y descuentos para llamar la atención de gremios y organizadores de eventos.
Recomienda retomar la promoción de ofrecer el centro de convenciones Atlapa para reuniones de tamaño medio, así como descuento por el uso del nuevo anfiteatro y rebajas cuando se elijan las instalaciones hoteleras destinadas a reuniones.
“Panamá llegó a estar entre las 10 ciudades que más eventos recibía en el continente y lo perdimos por muchos factores, pero podemos recuperar el camino si ahora unimos toda la cadena de servicios a través de una gran promoción”, indicó.
Ana María Viscasillas, vicepresidenta de la Federación de Entidades Organizadoras de Congresos y Afines de América Latina (Cocal), comenta que el 80% de los organizadores de evento a nivel mundial sigue buscando destinos y considera que Panamá puede adaptarse con mayor rapidez a las nuevas normativas de bioseguridad que se implementarán después de la Covid-19.
“Las reuniones no van a desaparecer, serán más pequeñas, los salones tendrán que adaptarse y los destinos que puedan garantizar la salud y seguridad de los visitantes serán los que capten más congresos”, indicó.
En ese sentido, voceros del Fondo de Promoción Turística confirmaron que este año se lanzará la licitación para retomar el seguro gratuito al turista, que ofrece durante la estadía en el país una cobertura médica y asistencia, lo que de alguna medida ayudaría en la captación de turistas.
Nuevo centro de convenciones
En esta materia Panamá tendrá un gran reto por delante. Luego de un retraso de seis años en la construcción, se esperaba que el nuevo centro de convenciones en Amador iniciara operaciones en el segundo trimestre del año. Pero a raíz de la Covid-19, la fecha de apertura es indefinida.
Con una superficie de 60 mil metros cuadrados, el complejo puede albergar a 25 mil personas en el área de exhibición.
Rodolfo Del Valle, director del Panama Convention Center, que trabaja para la empresa estadounidense SMG, que administrará el proyecto, informó que están en proceso de contratación del personal que operará el edificio.
“Pese a la pandemia, seguimos trabajando en los protocolos que se aplicarán en los eventos que se organicen en el centro”, comentó.
Del Valle es de la opinión que el deseo de reunirse no desaparecerá y pone como ejemplo las conferencias virtuales que diariamente se realizan.
Recomienda al sector turístico y gubernamental salir a vender al país como un destino para reuniones con un único mensaje, aprovechando el reconocimiento que han dado organismo de salud sobre el manejo que se le ha dado a la pandemia.
