Varios grandes países contaminantes anunciaron en la cumbre climática organizada por Estados Unidos, mayores compromisos para reducir los gases de efecto invernadero que supuestamente acercarán al planeta al objetivo de combatir el calentamiento, una meta que hasta ahora ha estado fuera de alcance.
El acuerdo climático de París celebrado en 2015 prevé mantener el calentamiento por debajo de +2°C, y si es posible +1.5°C, en comparación con la era preindustrial, pero la primera serie de contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) de los signatarios colocó al planeta en una trayectoria de entre +3°C y +4°C.
Según el enviado de Estados Unidos para el clima, John Kerry, con estos nuevos anuncios los países que representan más de la mitad de la economía mundial se habrán comprometido a reducir las emisiones con el objetivo planetario de reducir el calentamiento global.
El presidente Joe Biden prometió reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la economía más grande del mundo entre 50% y 52% para 2030 con respecto a los niveles de 2005. Este objetivo casi duplica el compromiso anterior de Washington de una disminución de entre 26% y 28% para 2025.
