Coronavirus

Presupuesto se ajustará para enfrentar la crisis

Presupuesto se ajustará para enfrentar la crisis
La Asamblea Nacional aprobó ayer en segundo debate el proyecto de ley 296 que adopta una ley general sobre medidas de emergencia para afrontar la crisis. Isaac Ortega

El viceministro de Finanzas, Jorge Almengor, anunció ayer en el pleno de la Asamblea Nacional que el presupuesto general de la Nación de 2020 será modificado para atender la emergencia del coronavirus. En las próximos días, dijo el viceministro, se someterán las nuevas cuentas del Estado a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea.

El presupuesto vigente asciende a $23,322 millones. Aunque no detalló cuáles serían las nuevas cifras del presupuesto, Almengor sí señaló que, dada la situación de emergencia por la que atraviesa el país debido a la propagación del coronavirus y a las medidas de distanciamiento para contener la propagación del brote, se deberá modificar el presupuesto.

Explicó que con ello se busca dar prioridad a los gastos de salud, en concreto, los vinculados a insumos e infraestructura sanitaria, a los gastos de seguridad y las herramientas que permitan atender las necesidades básicas de las personas más afectadas por la paralización de la economía.

“Todas las instituciones del Estado están bajo la comunicación directa para explorar las alternativas, a fin de reorientar el orden de prioridades del presupuesto general del Estado. En algunas instituciones se reducirá el presupuesto, y en otras va a aumentar, principalmente en el Ministerio de Salud”.

Almengor añadió que en los dos primeros meses del año, los ingresos corrientes del Gobierno tenían un comportamiento positivo respecto al año anterior, pero en marzo, coincidiendo con la propagación del coronavirus, se empezó a notar una caída en la recaudación.

Además, el Gobierno, a través del decreto ejecutivo 251, concedió un plazo de cuatro meses para pagar los impuestos que vencen próximamente, lo que postergaría la entrada de ingresos, mientras que la ralentización de la actividad económica se traducirá en una menor recaudación.

Otra de las variables que deberá considerar el nuevo presupuesto será un nuevo déficit fiscal para el cierre del año. Según la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, para este 2020 el límite de déficit es de 2.75%. La necesidad de inyección de dinero público para paliar los efectos de la crisis en modo de ayuda a personas y empresas y en inversión para reactivar la economía, unido a un escenario de menores ingresos, elevará los niveles de déficit del Gobierno.

Para hacer frente a las nuevas necesidades de recursos, el Gobierno está explorando diferentes alternativas, como acudir a los mercados y utilizar líneas de la banca multilateral y organismos internacionales.

Además, se pretende utilizar como garantía el Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) para obtener una facilidad crediticia de unos $1,000 millones.

Este asunto fue abordado ayer en la Asamblea Nacional, ya que el uso del FAP es una de las medidas incluidas en el proyecto de ley 296, una ley general sobre medidas de emergencia para afrontar la crisis causada por el coronavirus.

El gerente general del Banco Nacional de Panamá (BNP), Javier Carrizo, explicó al pleno legislativo que la intención no es liquidar el FAP, sino utilizarlo como garantía para acceder a recursos líquidos que serían incorporados a la tesorería del banco.

Esos fondos podrán ser utilizados como recurso para cubrir las necesidades del Gobierno a la hora de atender la crisis, pero también ejercerían un respaldo para el sistema financiero.

En Panamá no hay banco central, al contrario de lo que sucede en otros países, y por lo tanto no hay posibilidad de imprimir dinero o devaluar la moneda en una situación como la actual.

El BNP ejerce como banco de bancos y facilita líneas para otras instituciones financieras, que, a su vez, están ofreciendo a sus clientes la posibilidad de postergar pagos de préstamos para aligerar la carga de los préstamos.

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