Después de mucho tiempo y varias administraciones, 28.2 kilómetros de la carretera Boyd-Roosevelt, mejor conocida como Transístmica, han sido licitados y se encuentran en ejecución para ser rehabilitados y construidos, para mejorar el transporte entre las ciudades de Panamá y Colón.
Construida por el ejército estadounidense acantonado en Panamá en 1940 durante la Segunda Guerra Mundial, el mal estado de la Boyd-Roosevelt ha provocado durante más de 40 años millonarias pérdidas a la economía del país.
El titular del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Benjamín Colamarco, dijo que el proyecto de rehabilitación y construcción de la carretera, que comprende un total de 70.2 km, se ha dividido en 11 etapas a un costo estimado entre 90 y 100 millones de dólares. Según los pronósticos del MOP, las 11 etapas diseñadas estarán concluidas en su totalidad en el verano de 2008.
Cuatro etapas iniciales
A la fecha, cuatro etapas se encuentran bajo ejecución por el Consorcio colombo-panameño Transístmica y la compañía constructora Urbana S.A. Las empresas rehabilitalarán los tramos de carretera San Miguelito Villa Zaíta-entrada a Calzada Larga; Buena Vista-Puente Río; Sabanitas- Cativá; y Río Gatún-Sabanitas y Cativá-Cuatro Altos. La rehabilitación de estos tramos tiene un costo de 39.6 millones de dólares y las obras continuarán en el 2007.
Colapso de baterías
"La Transístmica es uno de los tres ejes fundamentales de la red interurbana de la República por encontrarse en un área no solo de desarrollo humano, sino económico, industrial y turístico", sostuvo Colamarco.
Por la Boyd Roosevelt, una de las principales vías del movimiento de transporte de equipo pesado y de carga, circulan unos 40 mil vehículos diarios.
El pésimo estado de la vía no aguanta un parcheo de calle más. Las 50 baterías pluviales de dos tubos de drenaje que fueron construidas por el ejército estadounidense han colapsado.
La situación provoca que el agua se filtre por el pavimento, ocasionando que se socave la base de sustentación, se debilite la capa base de cemento y se fracture la calzada.
Las graves fallas técnicas detectadas ha sido una de las múltiples razones por las cuales el Gobierno decidió no emparchar más la carretera sino rehabilitarla y reconstruirla completamente en otros casos.
La ampliación definitivamente favorecerá el movimiento e intercambio comercial entre las ciudades de Panamá y Colón, dijo Rodrigo Chanis, presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos.
"Las actuales condiciones limitan y restringen la actividad económica", acotó Chanis.
Él mejoramiento y ampliación de la carretera mejorará el movimiento comercial de la Zona Libre de Colón, una de las principales fuentes de ingreso del país, después del Canal de Panamá.

