El acceso a insumos agropecuarios, el desembolso de créditos y el pago a productores a tiempo son tres eslabones de la cadena agroalimentaria que garantizarían su ritmo productivo durante y después de la pandemia del coronavirus (Covid-19).
Estas tres acciones ganan mayor relevancia con el inicio del ciclo agrícola, que comienza hoy 1 de mayo, y termina en abril de 2021.
Oferta de alimentos
El principal desafío en el corto plazo es garantizar el acceso a los alimentos de la población que está cumpliendo con las medidas de seguridad sanitaria, especialmente para quienes han perdido su fuente de ingresos, recomiendan organismos internacionales ligados al agro.
Los sectores de alimento y agricultura no escapan a los efectos adversos de esta pandemia que ha generado una crisis mundial.
Ante este panorama, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, (FAO, por sus siglas en inglés) advierte de que es preciso adoptar medidas inmediatas para garantizar la continuidad de la cadena de suministro de alimentos -en el plano local e internacional- a fin de mitigar el riesgo de perturbaciones importantes que tendrían consecuencias considerables para todos, en especial para la población más pobre y vulnerable.
El organismo internacional insta a los países a satisfacer las necesidades alimentarias inmediatas de sus poblaciones vulnerables, impulsar sus programas de protección social, continuar con el comercio mundial de alimentos, mantener la cadena de suministro local y contribuir a desarrollar la capacidad de los pequeños agricultores para aumentar la producción alimentaria.
Julio Berdegué, representante regional de la FAO, manifestó que es esencial mantener vivo el sistema alimentario, para que la crisis sanitaria no se transforme en una crisis alimentaria.
En este sentido, dijo que para garantizar la oferta de alimentos se debe facilitar el transporte y acceso económico a insumos productivos (semillas, fertilizantes, piensos, etc.) y a maquinaria e infraestructura.

“Es clave mantener el funcionamiento de las explotaciones agropecuarias, con especial atención a la agricultura familiar campesina, pero sin excluir las de mayor tamaño”.
Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Panamá, concuerda con las observaciones de la FAO y agrega que el éxito del nuevo ciclo productivo dependerá de las herramientas y facilidades que se les brinde a los productores.
Las repercusiones de la Covid-19 en el sector agropecuario no serán a corto plazo. Sus efectos se harán sentir a lo largo de este año y probablemente el próximo.
La pandemia golpeó a la mayoría de las actividades que están relacionadas con la demanda de alimentos como hoteles, restaurantes y demás actividades recreativas. Esto provocó un efecto dominó en la cancelación de muchos contratos a productores, detalla Escudero.
Los efectos del coronavirus también se perciben en las exportaciones de frutas frescas como piña, sandía y melón. Tanto en Costa Rica como en Panamá se han cancelado contratos de ventas de frutas por la caída en la demanda ante los cierres de algunos mercados, comentó el representante del IICA.
En el plano local también se ha dislocado la cadena productiva con mayor afectación en los pequeños productores, asegura Escudero.
“En este sentido, se debe prestar más atención en apoyar a los pequeños agricultores. Es muy importante garantizar el abastecimiento de insumos y semillas, pero sin perder de vista la canalización de recursos y créditos para los productores”, dijo Escudero.

Además instó a las autoridades agropecuarias a no descuidar el inicio del nuevo año agrícola. Si bien la emergencia obliga a elaborar bolsas de comida y repartirlas, también se debe preparar a los productores para el inicio del nuevo ciclo agrícola.
“A través del IICA nos hemos reunido con todos los ministros de agricultura de América, y resulta muy importante lograr establecer un comercio intrarregional de complementación de alimentos para que no falten en las mesas”, indicó.
Augusto Valderrama, ministro de Desarrollo Agropecuario, manifestó que el abastecimiento de insumos, el desembolso de créditos y la cobertura del seguro agropecuario está garantizado a los productores durante este nuevo ciclo agrícola 2020-2021.
Según el funcionario, se adelantan gestiones con los gerentes del Banco de Desarrollo Agropecuario y del Banco Nacional de Panamá para agilizar el desembolso de los préstamos a los productores.
Igualmente dijo que representantes de la Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (Andia) les han certificado que cuentan con todos los insumos agropecuarios para este nuevo año agrícola.
“Como gobierno estamos anuentes a las recomendaciones de organismo como la FAO y Cepal en no descuidar los sistemas de abastecimiento agroalimentario en medio de esta pandemia”, indicó el regente del sector agro.
Valderrama sostuvo una reunión en Río Chico de Chepo con más de 50 productores de arroz de Panamá este y Darién que iniciaron la preparación del suelo para la siembra de 25 mil hectáreas del grano.
Hasta el momento, se registra la siembra de 3 mil hectáreas de arroz entre los productores de Chiriquí, Pedasí y Tonosí, en Los Santos; y Soná, en Veraguas; adelantó el ministro.
En el país más de 1,200 productores se dedican a la siembra de arroz y este año programan superar las 75 mil hectáreas.
