Incluir los derechos del pescador artesanal panameño y consolidar algunos conceptos con las definiciones establecidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), son algunos de los cambios propuestos para el proyecto de Ley Nº131 de 2019 con el que se pretende regular la pesca, la acuicultura y las actividades conexas de la República de Panamá.
También se propone reglamentar el proceso para el otorgamiento de permisos para el desarrollo de investigaciones sobre especies marinas.
Estos cambios fueron propuestos ayer en la primera mesa de trabajo coordinada por miembros de la Comisión de Asuntos Agropecuario del la Asamblea Nacional y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
Flor Torrijos administradora de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), manifestó que en el proyecto de ley que se bajó a una subcomisión en la Asamblea se omitió incluir los derechos del pescador artesanal.
Según la administradora de la ARAP, la normativa establece que el pescador artesanal tiene derecho a acercarse a cualquier playa a lavar o a reparar sus equipos y eso no se está respetando. “Muchos pescadores llegan de su faena de pesca y se acercan a una isla a reparar o hacer ajustes en sus equipos y los dueños de las islas, que desconocen los derechos del pescador artesanal panameño, los amenazan con arma en mano”, detalló la funcionaria.
Para lograr la conservación del recurso marino hay que actualizar todos los subsectores como: la acuicultura, la pesca artesanal, industrial, la deportiva, entre otras, dijo Torrijos. Se prevé que la subcomisión tome dos semanas para consensuar los temas y retomar el primer debate.
La ley de pesca que rige la actividad en el país tiene 60 años y muchas de estas prácticas no estaban contempladas. Con la actualización de la Ley básica de pesca Nº17 del 9 de julio de 1959 se pretende, entre otros aspectos, incluir pesquerías no contempladas o desarrolladas en esa época.
La soberanía de la República de Panamá está compuesta por 70% de mar y 30% de tierra, y solamente en el Pacífico se registra más de 25 mil pescadores artesanales que desarrollan una actividad sin regulación, añadió Torrijos.
