Un proyecto de ley, que ha sido presentado en varias ocasiones en la Asamblea Nacional, busca prohibir el uso de envases de poliestireno o “foam” para empacar alimentos y bebidas, una regulación que existe en decenas de países.
La iniciativa se enfoca en los mismos objetivos de la ley 1 de 2018 que sacó del mercado el uso de bolsas plásticas de polietileno en los supermercados para favorecer la preservación del medio ambiente y la protección de la vida humana y los recursos naturales.
El anteproyecto propone prohibir el uso y la comercialización de productos elaborados total o parcialmente con plástico y poliestireno de uso único para el consumo de alimentos y bebidas y se dictan otras disposiciones.
El poliestireno expandido es un plástico que proviene del petróleo y se utiliza desde hace años para la elaboración de vasos, platos, recipientes, y envases para la venta de alimentos.
“ La propuesta tiene por finalidad establecer medidas de reducción del impacto ambiental producido por el uso y la comercialización de plástico y poliestireno expandido de uso único en la República de Panamá ”.
Proyecto de ley
“Este material viene siendo muy cuestionado por la comunidad científica por los riegos que tiene, no solamente para el medio ambiente, sino también para la vida humana”, señala el diputado proponente Fernando Arce, en la exposición de motivos.
Según estudios científicos este material contiene estireno, el cual se considera cancerígeno para los animales y probablemente también en los seres humanos.
Los envases de este material son uno de los principales contaminantes del ecosistema marino, ya que cuando son lanzados como basura a la calle, ríos o quebradas van a parar al mar, donde son digeridos por pescados y otras especies marinas, que al mismo tiempo se convierten en alimento.
En el caso de uso para colocar bebidas calientes se corre el riesgo de ingerir o comer elementos tóxicos que se pueden desprender al tener contacto con las comidas y bebidas calientes. Señala la propuesta, que según las investigaciones ingerir este tipo de sustancias puede producir alteraciones en el funcionamiento normal de las glándulas corporales, afectar la fertilidad y generar un incremento en el riesgo potencial de contraer el cáncer.
Se establecen criterios para que el Ejecutivo reglamente dicha medida, incluyendo un sistema de seguimiento, control y evaluación del cumplimiento de la prohibición adoptada, sanciones por su incumplimiento, campañas de concienciación ambiental sobre las consecuencias negativas de la utilización de estos productos y un período de transición para la aplicación de la prohibición, el cual no podrá ser superior a los cinco años. La aprobación de la ley dependerá del interés que genere entre los diputados.
