Un proyecto de ley que crearía la mayor carga tributaria entre las principales naciones productoras de cobre fue aprobado ayer por una comisión del Senado chileno.
La propuesta de royalty fue aprobada por tres votos a favor y dos en contra en la Comisión de Minería y Energía y ahora pasará al pleno del Senado para su debate. Es probable que se presenten modificaciones al texto para minimizar el impacto de una versión aprobada en mayo en la Cámara de Diputados.
Al mismo tiempo, el país está redactando una nueva constitución que podría conducir a normas más estrictas en temas de agua y minerales, y mayores derechos a comunidades locales antes de las elecciones presidenciales de noviembre.
La industria minera ha advertido que el proyecto de ley tal como está –con tramos de impuestos sobre las ventas según el precio del cobre– perjudicaría las inversiones y socavaría la competitividad en una nación que representa más de una cuarta parte del cobre mundial. En junio, la coalición gobernante de centro-derecha dijo que confiaba en poder moderar el proyecto de ley respaldado por la oposición.
“Como siempre, la derecha votó en contra, buscando bloquear un mayor aporte de la actividad minera a un nuevo modelo de sociedad”, escribió Yasna Provoste, miembro de la comisión y candidata presidencial, en su cuenta de Twitter.
Si bien los partidarios del nuevo sistema de royalty dicen que reemplazaría los actuales impuestos sobre las ganancias, eso no está escrito en el proyecto de ley, lo que ha llevado al Gobierno, que se opone al proyecto, a sugerir que ambos sistemas funcionarían en paralelo.
