En el primer semestre de este año la actividad inmobiliaria lideró los reclamos de los consumidores.
El público presentó 413 quejas vinculadas con propiedades cuyo valor ascendía a $29 millones 672 mil, según datos de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).
La mayor falla en la que incurre el sector inmobiliario está vinculada a cláusulas abusivas. En este renglón hay clientes con propiedades por un valor de $21 millones 912 mil que han interpuesto su inconformidad.
Una queja por cláusula abusiva en un contrato inmobiliario se da, por ejemplo, cuando el promotor estima quedarse con la totalidad de la suma abonada por el consumidor si este desiste del proyecto.
Otra parte de las reclamaciones de los usuarios tiene que ver con incumplimiento de contratos, falta de información, cobro indebido, incumplimiento de garantía, entre otros.
Elisa Suárez de Gómez, directora ejecutiva del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), sostiene que las estadísticas que maneja la Acodeco establecen el monto en quejas presentadas, sumando el total del precio de la vivienda y no el valor específico por el cual se realiza la queja.
Esto supone que si la garantía se refería a daños en el piso de una vivienda, no se registra lo que valdría el piso, sino el precio de toda la vivienda, explica la especialista.
En este contexto, destaca la importancia de que el cliente esté bien informado antes de hacer la compra de un inmueble. “Es importante que el cliente conozca a su promotor de vivienda. Hay que investigar si tiene otros proyectos o pertenece a un gremio serio”.
También el cliente debe leer cuidadosamente el contrato promesa de compra venta y preguntar sobre cualquier cosa que no entienda. No debe firmar nada con lo que no esté de acuerdo y es recomendable visitar por lo menos cuatro proyectos antes de decidir, asegura la especialista.
