La pandemia del nuevo coronavirus está generando una brecha importante en los ingresos del Estado y para cubrir esa diferencia el Gobierno ha recurrido a la contratación de deuda.
El país se ha beneficiado de su capacidad para acceder a los mercados de capitales, algo de lo que no pueden presumir todas las economías de la región.
Ayer, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, señaló a una pregunta de este diario que Panamá es uno de los países de la región con la mejor percepción de riesgo en América Latina y con una de las mejores calificaciones de la región, lo que le ha permitido acceder a fondos en el mercado de capitales.
Esto tiene como contrapartida un aumento de la deuda pública, que al cierre de septiembre superó los $36,107 millones, y podría cerrar el año con cerca del 60% del producto interno bruto (PIB).
Werner planteó que el aumento en la relación entre la deuda y el PIB se explica en parte por la esperada contracción de la economía de 9% para este año.
“Panamá es uno de los países con mejor percepción de riesgo en América Latina. La deuda va a aumentar y una explicación es porque la economía se está contrayendo por los efectos de Covid-19”.
Alejandro Werner, FMI
Luego del aumento en el nivel de deuda, “el país va tener que tomar las medidas apropiadas para establecer un sendero gradual de reducción gradual de la relación deuda/PIB. Vemos a Panamá en una posición sólida”, comentó Werner, que vaticina para el próximo año una recuperación de la economía de 4% por el mejor comportamiento del comercio global, lo que beneficiará a Panamá por su condición de centro logístico, y en la producción de materias primas, por la mina de cobre.
Para propiciar esa reducción gradual del nivel de deuda, el Ministerio de Economía y Finanzas tiene una hoja de ruta de consolidación fiscal, es decir, de reducción paulatina de los límites de déficit, que ha sido planteada a la Asamblea Nacional a través de una reforma a la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.
Así, para 2020 y 2021 se ampliarán los límites hasta 10.5% y 7.5%, respectivamente; para 2022 se rebajaría hasta 4%; en 2023 y 2024 a un 2%; y de 2025 en adelante, un 1.5%.
Carlos Morales, director de Calificaciones Soberanas de América Latina de Fitch Ratings, dijo que era previsible que se introdujeran modificaciones a los límites de déficit de 2020 y 2021 y que haya un regreso gradual a las metas de política fiscal.
El analista valoró de manera positiva que se aspire a llegar a un 2% de déficit en tres años, pero también dijo que “quedan dudas” sobre la capacidad del Gobierno para cumplir esa metas, debido al comportamiento de los últimos años, con varios cambios a los límites de déficit previstos en la ley.
Consolidación. Nuevos límites propuestos
9%-10.5% límites de déficit para 2020.
7%-7.5% será el techo de déficit en 2021.
4% límite para 2022.
2% limite para 2023 y 2024.
1.5% techo para 2025
En esta ocasión, no obstante, no se interpreta como una pérdida de credibilidad en la política fiscal porque el movimiento es consecuencia de la pandemia.
El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, reconoció ayer en el tercer y último día del Foro de Inversionistas, organizado por la Bolsa de Valores de Panamá, que la deuda se disparará como consecuencia de la crisis, pero también señaló que se justifica por la situación que atraviesa el país y la necesidad de captar recursos e inyectarlos a la economía nacional.
Así, luego de esa subida de la deuda para compensar la caída de ingresos y poder mantener el nivel de gasto, habrá una “convergencia de las tasas de déficit para llevarnos a una carga de la deuda /PIB que sea sostenible”.
Entre las claves para conseguirlo destacan la recuperación de cierto nivel de dinamismo en la economía y procurar que el balance primario -la diferencia entre ingresos corrientes y gastos corrientes- sea positivo.
