La recaudación de la Junta de Control de Juegos (JCJ) se encamina a cerrar, por tercer año consecutivo, con una reducción.
Transcurridos los primeros ocho meses del año, la entidad adscrita al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) recibió 50.2 millones de dólares en concepto del porcentaje de los ingresos que deben pagar todos los operadores que tienen una licencia o concesión para recibir apuestas.
En comparación con los datos del año anterior, la recaudación hasta agosto registra una disminución de 4.92%, o 2.6 millones de dólares menos.
Mensualmente, los casinos completos y las máquinas tragamonedas tipo A deben pagar el 18% de sus ingresos brutos, aunque las últimas deberían estar pagando el 20%. Durante el gobierno de Ricardo Martinelli se eliminó el aumento en el porcentaje que debían pagar estos equipos al Estado.
Por su parte, las máquinas tragamonedas tipo C, que se diferencian de las tipo A en el número de apuestas que aceptan por cada jugada, pagan un canon fijo mensual de 150 dólares por equipo.
De acuerdo con el reporte de la JCJ, hasta el mes de agosto el pago de los casinos completos, que son aquellos que operan en hoteles con un mínimo de 300 habitaciones, cayó en 1.2 millones de dólares hasta los 15.4 millones de dólares.
Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (Asaja), ha comentado que el impuesto implementado en 2015 de 5.5% para financiar el incremento salarial a los jubilados, impactó negativamente las apuestas en las mesas de juego.
“Con el impuesto no importa si la persona gana o pierde, igual tiene que pagar el 5.5% de lo que cambie en la caja”, comentó.
Aunque Asaja entregó hace unos meses a la directiva de la JCJ un estudio en el que se plasman alternativas para cambiar el impuesto de 5.5%, el secretario de la entidad, Eric Ríos, indicó que “la Junta de Control de Juegos no ha sido consultada sobre nuevas alternativas para reemplazar el referido impuesto”.
