El valor de las exportaciones latinoamericanas superaron en el primer semestre del año la contracción más larga en su historia después de 25 meses. Sin embargo, el alza se basó en una mejora en los precios en las materias primas, al tiempo que el volumen exportado se mantuvo moderado y localizado en pocas economías.
Estas son las conclusiones del informe Monitor de Comercio e Integración 2017, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó ayer en Buenos Aires, Argentina, y donde advierte que la participación de América Latina (AL) y el Caribe en el mercado global va en caída.
Esto se debió “no solo por el sesgo de especialización de la canasta de exportación, sino también debido a una menor competitividad”. La participación se redujo de 6.16% a 6.07%, lo que representa una pérdida de $14 mil 300 millones para la región. En cuanto al valor, el crecimiento interanual acumulado entre enero y junio de 2017 fue de 13.2%, tras una contracción de 3.3% al cierre del año 2016. Las ventas externas de Mesoamérica crecieron 10.1%.
“Más allá de la recuperación, la región enfrenta un escenario comercial sustancialmente menos propicio que el que prevaleció antes de la crisis. Se requiere un giro radical en las políticas de inserción internacional para revertir el rezago competitivo, recuperar cuota del mercado global y aprovechar las oportunidades de las tecnologías disruptivas como el e-commerce”, señaló Paolo Giordano, economista principal del Sector de Integración y Comercio del BID y coordinador del informe.
