En los últimos años, Panamá ha perdido posiciones en clasificaciones internacionales sobre competitividad, como el Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial y el Doing Business que elabora el Banco Mundial.
La administración de Laurentino Cortizo se plantea en el Plan Estratégico de Gobierno 2020-2024 mejorar los niveles de competitividad y hacer más atractivo el país para la inversión nacional y extranjera.
Uno de los caminos para conseguirlo es reducir el número de trámites y la burocracia que, en muchas ocasiones, entorpecen la inversión
Según el Doing Business del Banco Mundial, para obtener un permiso de construcción en Panamá se requieren 18 pasos que toman 105 días.
El Plan Estratégico señala que “el sector de la construcción es un motor de crecimiento económico en el país, que de manera importante aporta al producto interno bruto y genera empleos, por lo que se hace indispensable estimular este sector por medio de la reducción de procesos burocráticos y tiempos, a la vez que desarrollar herramientas como ventanillas únicas para agilizar los trámites”.
En el caso del pago de impuestos -otro de los factores que se analizan a la hora de medir el clima de negocios en un país-, Panamá ocupa la posición 176 de los 190 países que forman parte del ranking del Banco Mundial.
Esto es porque el número de pagos de impuestos al año es de 36, por encima de los 28.2 de promedio en América Latina y los 10.3 en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Además, un empresario debe destinar unas 408 horas al año al pago de impuestos.
Según el Plan Estratégico, esta situación “puede desincentivar la formalización e incitar la evasión fiscal”.
Según el documento, que traza la hoja de ruta del Gobierno de Laurentino Cortizo, “Panamá cuenta con las herramientas necesarias para la facilidad de apertura de negocios, pero existen dificultades en el marco regulatorio y hay trabas para las operaciones corrientes de las empresas, desde el pago de impuestos hasta la obtención de permisos y cumplimiento de contratos”.
Por eso, el Ejecutivo se propone entre las tareas a ejecutar en los próximos cinco años, reducir el exceso de trámites que realizan los ciudadanos y empresas con las instituciones del Estado; desarrollar un plan para poner en línea los trámites gubernamentales; terminar con la práctica de las instituciones públicas de solicitar a los ciudadanos documentos o información que proviene de otra institución gubernamental, y facilitar los trámites de pago de impuestos, entre otros.
De todas las acciones, se le concede carácter prioritario al programa “Panamá Digital” para “reducir la tramitología excesiva en los procesos gubernamentales”.
El Gobierno ha contabilizado la existencia de 3,700 trámites en las relaciones con el Estado, incluyendo a los municipios.
La Autoridad de Innovación Gubernamental está trabajando, según el Plan Estratégico, en la eliminación y simplificación de más de 400 trámites gubernamentales.
El Ejecutivo reconoce que existen “innumerables solicitudes de concesiones, licencias y permisos de futuras inversiones tramitadas por distintas dependencias estatales”, y apuesta por la creación de “grupos de trabajo que las aceleren para inducir inversión privada nueva. Ello debería aplicarse, en especial, a la aprobación de estudios de impacto ambiental vinculados a futuras inversiones”.
