El desembolso de créditos nuevos acumulado en el primer semestre del año superó el registro del mismo periodo del año anterior. Se trata de la primera vez en lo que va de ejercicio que el dato acumulado es mejor al de 2020 en la comparación interanual.
Entre enero y junio de 2021, los bancos del sistema desembolsaron $7,798 millones en créditos, cifra que representa un aumento de 5.7% cuando se compara con el registro de 2020, según las cifras que presentó el superintendente de Bancos de Panamá, Amauri Castillo, durante la sustentación de las cuentas de la entidad para el próximo año en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
La evolución del crédito nuevo ha seguido una trayectoria ascendente tras un inicio de año afectado por las restricciones impuestas por el Gobierno para contener la segunda ola de contagios del nuevo coronavirus.
Por sector, los mayores desembolsos fueron para el área de comercio y servicios, con $3,405 millones, un aumento de 3.3% al compararse con el primer semestre de 2020.
Le sigue por volumen el sector industrial, con préstamos nuevos por $1,115 millones (-0.1%) y los créditos de consumo personal, con un total de $1,044 millones y un crecimiento interanual de 23%.
El saldo de la cartera local del sistema bancario nacional se ubicó al cierre de junio en $54,226 millones, cifra que representa una disminución de $987 millones o 1.8% cuando se compara con el saldo existente un año antes.
En su último reporte de actividad bancaria, la Superintendencia de Bancos de Panamá señaló que junio “podría representar un punto de inflexión en la dinámica del crédito total”. Esto lo justifica por “una contracción agregada menor a la experimentada en meses pasados”, el mejor desempeño de las carteras, ya sea por una menor contracción o por crecimiento, y por la citada tendencia ascendente de los nuevos desembolsos.
Castillo señaló a este diario que los indicadores deberían seguir mostrando mejoría, dado el avance del plan de vacunación, aunque también se refirió a la incertidumbre que se pueda generar por las nuevas variantes de coronavirus.
Por su parte, la presidenta de la junta directiva de la Asociación Bancaria de Panamá, Aimeé Sentmat de Grimaldo, comentó que el hecho de que el crédito nuevo acumulado empiece a estar por encima del año pasado es un buen indicador y va en línea con una economía más abierta. No obstante, también señaló que la comparación se está haciendo con un periodo de 2020 en el que un trimestre experimentó niveles muy bajos de actividad que coincidieron con los primeros meses de pandemia y de restricciones.

De hecho, cuando se hace la comparación con el mismo periodo de ejercicios previos a la pandemia, se observa el impacto que permanece en la actividad bancaria y en la economía en general.
Entre enero y junio de 2019 se desembolsaron $13,121 millones, es decir, que este año los préstamos nuevos otorgados han experimentado una caída de 40.6% al compararse con 2019.
Sentmat de Grimaldo dijo que aunque las cifras que manejan de julio se mantiene la tendencia de crecimiento, todavía se necesita mayor dinamismo en la generación de nuevos créditos y para conseguirlo se necesita que el sector privado se sienta tranquilo para volver a invertir y generar operaciones.
Entre las causas que lastran la concesión de nuevos créditos, Sentmat destacó el volumen de cartera modificada o que sigue bajo medidas de alivio.
Durante la presentación en la Asamblea, Castillo mostró que al mes de junio la cartera modificada está en $14,994.7 millones, correspondientes a 475,205 préstamos. Por tipo de préstamo, destaca el hipotecario, con una cartera modificada de $6,696 millones.
Aunque el monto ha ido cayendo desde los primeros meses de pandemia, todavía la industria considera que es elevado, lo que causa incertidumbre sobre la calidad de la cartera e incide en la capacidad de los bancos para prestar.
Sentmat dijo que se podrá redefinir el apetito de riesgo de los bancos y replantear las condiciones de aprobación de créditos nuevos en la medida que las entidades tengan mayor certeza sobre la calidad del portafolio, ya que todavía hay incertidumbre sobre la capacidad de pago de una cantidad importante de deudores. Por eso, el sector insiste en que clientes y bancos deben llegar a acuerdos para reestructurar los préstamos que están bajo medidas de alivio.

