Con el pasar de los meses se van conociendo los efectos colaterales que provocó la crisis económica producto de la cuarentena que estableció el Gobierno para frenar la pandemia del coronavirus (Covid-19).
Un informe del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) indica que en 2020 el envío de dinero a través de casas de remesas totalizó $355.3 millones, una caída de $234.1 millones o 39.7% en comparación con el año anterior.
En 2019 se reportó el envío de $589.4 millones, mientras que de 2015 al 2020 las remesas sumaron $2 mil 864.3 millones.
El incremento en el número de desempleados, contratos suspendidos y jornadas laborales reducidas son los principales factores que impactaron en el volumen de remesas transferidas desde Panamá el año pasado.
Colombia, Nicaragua, Estados Unidos y Perú fueron los principales destinos de las remesas durante 2020. En el caso de Nicaragua, el año pasado y comienzos de 2021 se registró un retorno importante de ciudadanos de esa nación centroamericana que en alto porcentaje trabajaban como personal doméstico y en el sector de la construcción que todavía reporta un número importante de proyectos paralizados.
El envío de remesas no está relacionado exclusivamente con trabajadores extranjeros en Panamá, ya que en los últimos años se ha incrementado la salida de panameños, la mayoría jóvenes, a estudiar en el extranjero y quienes reciben fondos de sus familiares para solventar sus gastos.
En el caso de Venezuela los envíos a ese país no destaca entre los primeros lugares, porque la mayoría de los venezolanos en Panamá consigna el dinero a través de Colombia, evitando la tasa oficial de cambio, que es muy baja respecto al “dólar en el mercado libre”.
En cuando a las remesas que ingresaron al país en 2020, en el reporte del MICI aparecen $256.6 millones, una disminución de 5.6%.
Panorama regional
A inicio de la Pandemia el Banco Mundial había proyectado que las remesas hacia Latinoamérica caerían más de un 20%, pero a medida que avanzaron los años el envío de dinero desde Estados Unidos a la región se incrementó cerrando $101.5 mil millones, superando los $93.7 mil millones de 2019.
Analistas de la Organización de las Naciones Unidas señalan que las remesas hacia América Latina lograron sortear los efectos del coronavirus ya que la mayoría de los inmigrantes que trabajan en Estados Unidos, lo hacen en sectores esenciales como producción de alimentos, áreas que nunca pararon durante la pandemia, lo que no afectó sus ingresos.
Adicional, un número importante de inmigrantes calificaron para recibir el subsidio que estableció el gobierno estadounidense como parte del paquete económico para enfrentar la pandemia.

