La palabra “ganancia” no forma parte del entorno operativo de las empresas turísticas para 2021, debido a las pérdidas millonarias que registró el sector tras permanecer más de 8 meses cerrado en 2020, además de las restricciones aplicadas en enero y febrero ante el repunte de la pandemia de la Covid-19.
Domingo De Obaldía, presidente de la Asociación de Restaurantes y Afines de Panamá, dijo que basado en la situación actual, el sector comenzaría a percibir ganancias a finales de 2022.
“Con la apertura de los fines de semana, algunos locales están reportando ventas entre el 35% y 40%, tomando en cuenta los números de 2019”, indicó.
El gremio ha solicitado al Ministerio de Salud que el toque de queda sea a partir de las 11:00 p.m. (actualmente, es desde las 10:00 p.m.), porque el 80% de los restaurantes abre al mediodía, lo que significa que ahora solo están operando 8 horas, de las cuales, hay momentos de la tarde donde hay pocos clientes, sin contar que las cocinas cierran una hora antes.
Con más de 2 mil 600 restaurantes cerrados, el sector ha sido uno de los más golpeados por la crisis.
De Obaldía explicó que al modificar el toque de queda, los restaurantes podrán disminuir el número de contratos suspendidos, que actualmente supera los 7 mil.
“Si nos permiten operar más tiempo vamos a llamar a más personal, compraremos más alimentos e insumos, lo que se traduce en dinero circulando en la economía”, manifestó. De Obaldía espera que se materialice el plan financiero que el Gobierno ha propuesto a pequeñas y medianas empresas, porque la mayoría de los locales que ya abrieron necesitan fondos para pagar a proveedores y reducir las deudas generadas por el cierre.
