Panamá exige que se desmantele el arancel mixto a la importación de textiles y calzados; Colombia insiste en que ya cumplió con el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Con estas posturas antagónicas, altas autoridades de ambos países se reunirán el próximo 9 de febrero, para buscar un punto medio y resolver una disputa comercial que los atañe desde 2013.
La cita se dará en Cartagena, Colombia. Allí, la canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado y el ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, pedirán a sus homólogos colombianos que se retire el arancel mixto impuesto por el país sudamericano a la importación de calzados y textiles, medida que impactó negativamente en el comercio de la Zona Libre de Colón (ZLC).
El encuentro, que será el primero entre estas autoridades desde que Panamá denunció a Colombia ante la OMC en junio de 2013, se da tres meses después de que el demandado emitiera dos decretos, con los que habría adecuado el arancel a los límites permitidos por los acuerdos internacionales.
No obstante, el segundo de los decretos, a criterio de Panamá, supone barreras no arancelarias al comercio entre los dos países.
El pasado 22 de enero venció el plazo para que Colombia informara a la OMC sobre la reconfiguración del sobrearancel. La intención de Panamá, en ese momento, era la de manifestar su disconformidad por las mencionadas barreras no arancelarias.
“Como Gobierno creemos que el diálogo es la forma correcta para resolver los conconflictos comerciales (...) Vamos con la expectativa de poder regresar con alguna información positiva, que permita proteger los intereses comerciales de Panamá”, apuntó ayer Arosemena.
Como represalia a la medida colombiana, Panamá detuvo a mediados de enero la compra de dos lanchas patrulleras a la Marina de Colombia, por $30 millones.
