En términos de rendimiento de los activos financieros de América Latina, el 2021 es considerado como un mal año.
Tanto los instrumentos de deuda, corporativos y de gobiernos, como los de patrimonio sufrieron una reducción en sus precios, especialmente hacia finales del año, afectando el retorno de los inversionistas.
Si bien es cierto, el año fue adverso para los mercados emergentes, la caída en los instrumentos de la región fue más pronunciada, de hecho, el índice MSCI EM Latin America, tuvo una pérdida de 7.73%, 3.5 veces mayor que la del MSCI de mercados emergentes.
¿Será diferente el panorama en el 2022?
Según los analistas, hasta el momento el entorno es poco halagador para los instrumentos, debido a la existencia de algunos riesgos que pueden afectar negativamente el desempeño de estos papeles. Entre estos riesgos se destacan:
A. Reducción del ritmo de crecimiento económico: La recuperación post pandemia parece ser más débil de lo que inicialmente se previó.
Según la CEPAL la economía en la región crecerá 2.1%, insuficiente para la recuperación del empleo y ahorros que se perdieron por las medidas de prevención de contagio del Covid-19 y ajustando aún más las cuentas fiscales y reduciendo la capacidad de inversión. Por lo tanto, se evalúa si la posibilidad de generar flujos de efectivo a un ritmo superior será posible para las empresas en la región, así como los niveles maniobra fiscal por parte de los gobiernos, por los que los precios de los activos de patrimonio y deuda puede disminuir.
B. Incremento en las tasas de interés en Estados Unidos: Con el anuncio hacia finales del año pasado, del eventual incremento en las tasas de interés y el endurecimiento de la política monetarias por parte de la FED, el mercado de deuda ha experimentado una corrección, especialmente en los instrumentos de mercados emergentes, de manera que el rendimiento exigido por los accionistas sea mayor, presionando a la baja los precios.
C. Disminución en el ritmo de crecimiento precio de las materias primas: El ritmo de expansión de los precios en las materias primas que exporta la región puede ir cediendo durante el año, especialmente en algunos metales preciosos y en productos alimenticios. Siendo la región dependiente de las exportaciones de materias primas, una reducción en los precios de esta afectaría la posición externa y fiscal, por lo que el riesgo de pérdida de valor de las monedas regionales puede ser alto.
D. Riesgo político: La pandemia ha exacerbado algunos de los problemas endémicos, como la desigualdad, violencia delincuencial y corrupción, dando paso al aumento del populismo y a la disminución de las orientaciones pro mercados en las preferencias electorales, tal como se evidenció recientemente en Perú y Chile, incrementando el riesgo político y generando preocupación entre los inversionistas.
Frente a un año de grandes expectativas y retos derivados de los riesgos identificados, hay que estar atentos a la evolución del desempeño de estos activos, pues también se pueden abrir oportunidades de inversión.
El autor es financista

