La Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (Anep) y la Federación Nacional de Servidores Públicos (Fenasep) insistieron ayer en presentar la propuesta de consolidación de los sistemas de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Esto, dijeron, incluiría la unificación de las reservas y fondos del subsistema exclusivamente de beneficio definido y del sistema mixto, este último con un componente de ahorro personal de cada uno de sus cotizantes.
Dicha propuesta, que ya ha encontrado adversarios a lo interno del diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS), resurgió a pesar de que ya la Junta Técnica Actuarial de la entidad pudo materializar el desastre que ocurriría si se decide consolidar el aún saludable sistema mixto de pensiones con el quebrado subsistema exclusivo de beneficio definido.
El último informe de los actuarios -de febrero de 2021 y basado en la información de los estados financieros de 2019- determinó que eliminar todo lo relacionado con la creación del sistema mixto, daría como resultado un desequilibrio mayor al existente, ya que cuadruplicaría el déficit máximo por año, de unos $3,000 millones a un déficit máximo por año de entre $12,000 millones y $13,000 millones.
Este análisis implicó la incorporación en un solo sistema a todos los cotizantes existentes y futuros, con los mismos parámetros de pensión que tiene el actual subsistema de beneficio definido, e incorporar los fondos legales de ambos sistemas.
El problema estructural del subsistema de beneficio definido del IVM es que cada año crece el número de personas a las que hay que pagarle pensiones, mientras que se va reduciendo el número de cotizantes.
Incluir a los actuales cotizantes y futuros jubilados del sistema mixto taparía el problema de forma temporal, pero el hoyo negro terminaría por ser más grande. Se extendería la falta de fondos para perjudicar a más personas.
Ayer, en la mesa técnica que discute las posibles soluciones del IVM no faltaron voces que reclamaron la falta de información para considerar la viabilidad de la propuesta.
Advirtieron del costo de la transición que un cambio de este tipo ha generado en otros países. Y destacaron la necesidad de contar con más elementos para tomar una postura.
La deuda real con los actuales y futuros pensionados en el programa de IVM exclusivamente de beneficio definido, es de entre $65 mil millones y $75 mil millones. De allí que en la plenaria se preguntaran de cuánto sería la deuda al unir a todos los cotizantes, para intentar medir el riesgo de una medida como la que se propone.
Por otro lado, hay quienes advierten que incluso sería ilegal tomar los fondos individuales que ha ahorrado cada trabajador en el sistema mixto porque la Constitución garantiza la propiedad privada.

