Las tendencias de consumo han dado un giro y la trazabilidad de los alimentos es un requisito indispensable para los consumidores. Saber de dónde y cómo se produjo lo que comen marca la diferencia al momento de seleccionar un producto.
En Panamá el sector agropecuario lo tiene claro y empieza a trabajar en esta dirección. Hasta el momento los mayores avances en trazabilidad lo tiene el sector privado.
Productores de banano para la exportación, los caficultores de cafés especiales como el geisha, y algunas producciones de hortalizas en tierras altas chiricanas cuentan con esta herramienta.
El sector público todavía no está listo para dar el importante salto, pero ya trabaja en una plataforma que será la base de datos de la trazabilidad en el país.
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), con el apoyo del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), implementará la plataforma digital “Trazar agro”.
El objetivo o es migrar toda la información que existe con los programas de trazabilidad desarrollados en el país, a la base de datos de esta plataforma digital, manifestó Ariel Espino, oficial de Sanidad Vegetal de Oirsa en Panamá.
El sector pecuario es el primero en integrar esta plataforma con la que se pretende potencial el valor de la producción local, explicó Espino.
Mientras que en el sector agrícola, los miembros de la Gremial de Agroexportadores de Productos No Tradicionales de Panamá (Gantrap) mostraron interés en formar parte del programa de Trazar Agro, dijo Espino.
Con esta base de datos se busca integrar en una sola plataforma toda la información de trazabilidad del país, porque hasta la fecha todo lo que existe en esta materia se ha realizado individualmente, mencionó el representante del Oirsa.
La trazabilidad es un mecanismo que permite medir la trayectoria de los animales o cultivos desde su nacimiento hasta que se convierte en alimento y llega al consumidor.
Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), señala que la trazabilidad de los productos es necesaria porque el mercado lo reclama y desde la perspectiva de los tratados de libre comercio son una herramienta indispensable para sacar provecho a estos acuerdos.
“La tendencia global es que el consumidor requiere saber de dónde proviene y cómo se preparó ese producto que se lleva a su boca”, advierte Escudero.
El representante del IICA resalta que este mecanismo es bueno para poder exportar, pero también para controlar las importaciones y que nuestros consumidores conozcan la procedencia de los alimentos.
En Panamá, el sector de ganadería bovina trabaja en la implementación de este mecanismo que implica una serie de adecuación. A través del programa de trazabilidad bovina el MIDA tiene identificado 500 mil animales en el país. Sin embargo, fuentes del sector ganadero aseguran que este sistema implica mucho más que la colocación de un arete o microchip en el animal. Hace falta alimentar la base de dato con la información de los animales.
En el sector pecuario la trazabilidad permitirá a los productores conocer la edad precisa de los animales, la procedencia, raza y le dará seguridad a la producción, ya que al tener todos los animales censados y debidamente identificados se disminuirá el hurto pecuario, delito que anualmente les deja pérdidas de un millón de dólares, comentó otra fuente del sector.
