El saldo de la deuda del sector público no financiero se ubicó en $33,044.5 millones al 30 de junio, cifra que representa un aumento de $294.2 millones respecto al saldo registrado al cierre de mayo de 2020, informó la Dirección de Financiamiento Público.
En junio destacan desembolsos de $379.3 millones por parte de organismos multilaterales, particularmente los $350 millones correspondientes a una línea de crédito contingente en el marco de la emergencia por la pandemia de la Covid-19 firmada con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
El 30 de junio de 2019, justo un día antes de que la administración de Laurentino Cortizo asumiera el poder, el saldo de la deuda pública era de $26,612.5 millones.
Por lo tanto, en este último año la deuda pública creció en $6,432 millones, cifra que deja pequeño el presupuesto destinado a ampliar el Canal de Panamá: $5,250 millones.
Varios factores explican el considerable aumento de la deuda en los últimos doce meses. En el segundo semestre de 2019, el Gobierno decidió saldar cuentas por pagar que se venían acumulando durante varios años con distintos proveedores y que no estaban computados en el saldo de la deuda. Así, hizo una emisión de deuda para cumplir esos compromisos, elevando el balance. Además, los ingresos y el crecimiento de la economía en 2019 fueron inferiores a lo estimado originalmente, lo que también incidió en las cuentas públicas.
De esta manera, al cierre de 2019, el saldo de la deuda ya era de $31,018.5 millones, aunque en esa cifra se incluía una emisión de $1,300 millones efectuada en noviembre que se usaría mayoritariamente para pagar unos bonos que vencieron en enero de 2020.
En marzo de este año estalló la crisis del nuevo coronavirus, lo que provoca un nuevo agujero en los ingresos corrientes. En los seis primeros meses del año la recaudación fue $1,384 millones o 38.3% inferior a lo presupuestado.
Para cubrir el creciente déficit en las cuentas públicas, así como las necesidades requeridas para atender la crisis sanitaria y económica, el Gobierno recurrió a emisiones de deuda, especialmente a un nuevo bono global por $2,500 millones y a préstamos con organismos internacionales. Panamá ha demostrado tener acceso a fondos, algo importante en la coyuntura actual, pero en contrapartida se ha elevado el nivel de endeudamiento.
Domingo Latorraca, exviceministro de Economía, dijo ayer a este diario que Panamá tendría espacio para un mayor nivel de endeudamiento si es que se necesita inyectar dinero público para reactivar la economía el próximo año. No obstante, también señaló que será necesario un plan que incluya reformas estructurales, como por ejemplo, la que tiene que ver con la Caja de Seguro Social, un gasto eficiente de fondos públicos y el compromiso de ir rebajando el nivel relativo de endeudamiento a mediano plazo, algo que también han señalado las calificadoras de riesgo.
