La Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) celebró la semana pasada en Panamá la segunda Reunión Latinoamericana del Comité Directivo de Bancos. A la cita acudieron representantes de la industria de Brasil, Colombia, Chile, Cuba, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
En el marco de la reunión, el secretario general de la Federación, Giorgio Trettenero, conversó sobre la actualidad de la industria en la región y en Panamá.
Los bancos, como otras industrias, se enfrentan a una disrupción tecnológica que está cambiando los hábitos de consumo y comunicación. ¿Cómo están afrontando esta realidad?
Hoy estamos en la cuarta revolución, que es la tecnológica, y la banca no puede estar detrás de estos cambios. Nuestros hijos o nietos no se acercan tanto a una agencia bancaria, sino que utilizan medios electrónicos. Se están creando una serie de medios y aplicaciones para llegar más fácilmente a la gente. La banca está preocupada por esto y está trabajando para mejorar el acceso.
También están conversando sobre los efectos de la regulación en la industria...
Está llegando un alto número de regulaciones por todos lados. Las normativas americanas están generando que sea tan alto el costo de regulación, que se corre el riesgo de que se dejen de hacer negocios.
Las multas a los bancos norteamericanos han sido tan grandes que están aterrorizados. Necesitamos reglas claras. No queremos ser los mejores del cementerio, queremos gestionar el riesgo. Todos queremos cumplir y estar tranquilos, que no haya lavado de dinero y corrupción, queremos hacer un buen trabajo.
Panamá salió en febrero de la lista gris del Grupo de Acción Financiera. Luego salió el escándalo de la firma de abogados Mossack Fonseca. ¿Puede afectar esto a Panamá en la relación con los corresponsales y en la atracción de capital?
Yo no hablaría de Panama Papers, sino de papers. Es un tema de una empresa privada que no tiene que asociarse a un gobierno o a un país. Además, la información fue hackeada, no obtenida de una manera adecuada.
En lo que sí estamos todos de acuerdo es que tiene que haber transparencia. Cuanta más transparencia, todo el mundo va a estar más tranquilo.
Panamá sigue siendo uno de los países que más crece en la región. Si las inversiones van a caer, más que por los papers, sería por la coyuntura mundial.
La región de América Latina está inmersa en una recesión. ¿Están notando esto los bancos en sus resultados?
La banca está muy relacionada con la economía. La fortuna es que la banca ha mantenido el crecimiento casi a dos dígitos en promedio. La banca está saliendo bien de esta situación. Se ha preocupado por la estabilidad financiera, está capitalizada, los indicadores de liquidez son razonables.
Sí va a tener que moderar su crecimiento. La banca va a tener que actuar prudentemente. Puede haber una pequeña caída, pero será sana y buena.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) promueve el intercambio automático de información financiera. Panamá se ha comprometido a hacerlo en 2018. ¿Podría haber una salida de depósitos del centro bancario?
Si todos hacen este trabajo a nivel mundial, no hay salida. No creo que haya ningún impacto. Al contrario, va a dar tranquilidad que la información sea transparente. Va a generar más tranquilidad. Si se va algún capital, será un capital que nadie desea.




