El gobierno de Donald Trump anunció ayer una serie de medidas que buscan dejar fuera del mercado global de semiconductores al grupo de telecomunicaciones chino Huawei, considerado por Washington como una amenaza para la seguridad nacional.
“Este anuncio bloquea los esfuerzos de Huawei para eludir los controles de exportación de Estados Unidos (EU)”, dijo el Departamento de Comercio en un comunicado.
Según funcionarios estadounidenses, Huawei ha logrado sortear sanciones anteriores de Washington recurriendo a proveedores de chips y componentes en otras partes del mundo, pero que son fabricados con tecnología estadounidense.
El texto agregó que pondría el foco “específica y estratégicamente en la adquisición de semiconductores por parte de Huawei que sean producto directo de ciertos programas informáticos y tecnologías estadounidenses”.
La empresa china, especializada en telecomunicaciones, ha estado bajo extrema presión de Washington, que con su cabildeo ha conseguido que aliados en todo el mundo eviten los equipos desarrollados por Huawei en nombre de la seguridad, en un contexto de guerra comercial entre China y Estados Unidos.
Estas medidas son las más recientes que apuntan contra el gigante tecnológico chino, uno de los principales fabricantes de teléfonos celulares del mundo, también proveedor de equipos de infraestructura de telecomunicaciones, que según Estados Unidos ha incurrido en el robo de secretos industriales y asistido a Pekín en tareas de espionaje.
Huawei rechaza esas acusaciones y niega sus lazos con el gobierno chino.
Las sanciones contra la empresa han tensionado aún más la relación comercial entre las dos potencias.
Para el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, la triangulación a la que recurre Huawei para eludir las restricciones es inaceptable.
“Así no es como se comporta un ciudadano corporativo global responsable”, dijo.
Ross dijo que, incluso cuando Huawei intenta desarrollar sus propios componentes para contrarrestas las sanciones, “ese esfuerzo aún depende de tecnologías estadounidenses”.
Según el Departamento de Comercio, se otorgará un período de gracia de 120 días antes de que entren en vigor estas nuevas reglas. Vencido ese plazo, cualquier chip que tenga como destino Huawei o sus empresas afiliadas tendrá que obtener una licencia de exportación.
Un funcionario del Departamento de Estado que participó de una teleconferencia de prensa sobre las nuevas sanciones, dijo que no necesariamente impiden que Huawei obtenga estos componentes, pero la licencia permite a Washington un control sobre el destino de esas tecnologías.
