Un campo minado para las empresas de EU ¿Starbucks promete contratar a 10 mil refugiados? Los seguidores de Donald Trump llaman a boicotear a la cadena de cafés estadounidense.
¿Uber es acusado de apoyar el decreto antiinmigración del presidente? Una ola de personas se desabonan del servicio.
Con la asunción de Trump en Estados Unidos, las profundas divisiones de la sociedad comienzan a repercutir en las empresas, que se ven obligadas a hacer ejercicios de equilibristas para no perder potenciales clientes.
“Tradicionalmente las empresas han hecho todo para parecer neutrales, pero ya no pueden mantenerlo. El mayor problema es que todo lo que puedan decir corre el riesgo de ser malinterpretado”, afirmó a la AFP Bruce Turkel, experto en marketing.
La marca de calzado deportivo New Balance sufrió las consecuencias de este clima, corriendo el riesgo de registrar una caída de sus cotizaciones en la bolsa o perder reputación.
Poco después de la elección del candidato republicano, el director ejecutivo de la marca, Matt LeBretton, dijo que “las cosas parecen ir por buen camino”. Enseguida, se levantó una amplia campaña de boicot en Twitter, obligando a la empresa a asegurar que apoya a “las personas de todos los ámbitos”.
Generalmente, los llamados a realizar un boicot a una empresa son realizados en foros como Reddit, 4Chan, Facebook y Twitter. Pero en algunos casos se realizan acciones más estructuradas.
El sitio Grab Your Wallet, lanzado en octubre, publicó un censo minucioso de las empresas sospechosas de ser partidarias de Trump, ya sea porque sus dirigentes contribuyeron en la campaña del magnate o porque tienen negocios con la familia del presidente. Los grandes distribuidores Macy's o Wal-Mart, así como la marca de cerveza Yuengling figuran en esta larga lista de empresas a las que se llama a “boicotear”.
