El precio del petróleo ha venido en alza durante los últimos meses debido a una menor oferta de los países productores y una mayor demanda del mercado tras la apertura de las economías del mundo que estuvieron confinadas para detener la expansión del coronavirus.
Con este rejuego se pone en riesgo la anhelada reactivación económica, ya que según algunos expertos, un alto porcentaje de los ingresos de los consumidores se dirige a combustible, lo que deja muy poco margen para gastar en el consumo en otros sectores de la economía.
“Todo este fenómeno de desequilibrio entre oferta y demanda empuja los precios hacia arriba, pero además se suma el crecimiento de algunos derivados como el precio del gas”, explica el analista en el mercado de hidrocarburos, Harry Quinn.
En los últimos 12 meses el precio del barril de petróleo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha aumentado un 102%, luego de la caída que tuvo en abril de 2020, cuando registró un mínimo de $12 el barril. El temor es que con la escalada se alcance un precio máximo de $140 el barril, igual al precio de julio de 2008.
Este desequilibrio de mercado solo se controla con mayor producción por parte de los jugadores, que son los países de la OPEP o Estados Unidos.
“Yo creo más que lo haga Estados Unidos que la OPEP [el alza de la producción] porque a este último grupo de países no le interesa, aunque lo que sí se les advirtió es que el mundo no puede funcionar a $140 el barril”, dijo Quinn.
Añadió que a Estados Unidos le conviene aumentar la producción para frenar el alza de los combustibles y permitir la reactivación de su economía.
Hasta el momento se mantienen las proyecciones de alzas en el petróleo. Ayer el barril del Brent llegó a $85 y el WTI para entrega en noviembre, alcanzó un máximo de $83.87, desde octubre de 2014.
Para el mercado local, la Secretaría Nacional de Energía anunció un incremento de 19 centésimos en el galón de las gasolinas de 95 y 91 octanos a partir de mañana viernes y hasta el 5 de noviembre. El diésel bajo en azufre aumentará 18 centésimos el galón.
Además de los efectos en el gasto de los consumidores también hay un impacto en los gastos de las industrias y las empresas.

