VIELKA CORRO RIOS ESPECIAL PARA LA PRENSA negocios@prensa.com CHITRE, Herrera. En la Avenida Herrera de la ciudad de Chitré, en la provincia de Herrera, el ir y venir de los lugareños es incesante. Mientras unos caminan presurosos para sus trabajos, otros laboran en plena acera, frente a los almacenes que bordean el área.
Lateralmente al Hotel El Prado, un hombre corpulento y de piel tostada por el sol, vende pescado. Justo al lado, un adolescente aprovecha la afluencia de clientes para pregonar las noticias que traen los diarios capitalinos.
Unos metros más adelante, cerca del almacén Novedades La Reina, una mujer de rostro adusto, sentada en un taburete, ofrece a los caminantes los últimos números de la lotería. 08, 14, 20, 24, 82, compre los últimos. Mire que la suerte es loca y a cualquiera le toca, grita voz en cuello.
Todo esto ocurre en Chitré, la ciudad que crece sola, en cuyas avenidas laboriosos interioranos se enfrentan diariamente con el infortunio, con tal de llevar el sustento a sus hogares. Lourdes González es una de ellas.
Emprendedora como ninguna, cuenta que a base de puro esfuerzo logró, en la década de los 70, levantar una casa en el barrio de La Dormidera, en el vecino corregimiento de Monagrillo, en donde puso a funcionar una pequeña tienda de abarrotes que le dio los ingresos suficientes para educar a sus tres hijos.
No obstante, la llegada a Chitré de las grandes cadenas de supermercados, a inicios de la década pasada, significó el cierre paulatino de su negocio, pues sus clientes, a quienes en la mayoría de los casos vendía a crédito, le dejaron de comprar.
Se fueron buscando mejores ofertas en los nuevos supermercados, dice Lourdes en tono nostálgico.
Por su parte, Max Márquez, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, capítulo de Chitré, reconoce que las grandes cadenas de supermercados acapararon el pequeño mercado chitreano, de apenas unos 40 mil habitantes.
La población flotante que llega de los campos y de los lugares cercanos no es suficiente para ampliar las posibilidades de venta a los comerciantes y empresarios, recalca el empresario, al tiempo que señala que existe una especie de agotamiento en estos mercados, sobre todo en líneas muy competitivas, como lo es la distribución de alimentos.
César Barrios, uno de los administradores de El Machetazo en Chitré, prefirió no hacer comentarios al respecto. Administradores de otros comercios optaron por igual posición.
Actualmente, en Chitré operan las grandes cadenas de supermercados El Machetazo y Súper 99.
Hace unos años, El Machetazo compró el supermercado local Supercentro Masisa, uno de los primeros, junto al Supercentro Lyra, en operar en la capital herrerana.
De acuerdo con el presidente de la Cámara de Comercio chitreana, si bien las grandes cadenas de supermercados vienen con mejores precios, ello afecta a los comerciantes locales que no pueden competir en el costo al público, obligándolos tarde o temprano a cerrar las puertas de sus negocios.
El empresario aseguró que, a la larga, cuando esos grandes supermercados se adueñan del mercado, disparan los precios y ya no hay otras opciones para comprar.
Márquez insistió en que los comerciantes nativos no pueden competir con esas cadenas, ya que la mayoría de los negocios locales surgieron a base de esfuerzo propios, y no con un gran capital.
En su caso particular, Márquez dijo que empezó hace algunos años con seis farmacias y hoy día a tenido que reducirlas a la mitad, pues la competencia es muy fuerte.
Tan sólo unos años atrás, explica, eran las farmacias quienes vendían al por menor y al por mayor.
Le vendíamos a las abarroterías en los campos, y ahora son las agencias quienes lo hacen.
Aunado a la competencia que generan las grandes cadenas de supermercados establecidas en le ciudad de Chitré, el empresario sostiene que para nadie es un secreto que los asiáticos se han apropiado del comercio al por menor, haciéndole más difícil la situación a los pequeños comerciantes locales.
Lo peor es que esa gente [los asiáticos]no generan empleos, ni tampoco invierten en el área, anotó.
Destacó que la pequeñas tiendas ubicadas en la ciudad de Chitré y en el resto de los campos de la provincia de Herrera están en manos de los asiáticos, sin ningún tipo de control.
La única salida que tenemos los comerciantes locales está en producir bienes y servicios , para vendérselos a esas cadenas de comercialización, quienes los distribuirán al por menor. Eso nos permitirá estar en el mercado, reflexionó el comerciante.

