La renuncia del subdirector de la Caja de Seguro Social (CSS), Francisco Bustamante, terminó de retratar el fracaso del diálogo para reformar la entidad y la nula voluntad política para hacer los cambios que necesita el subsistema exclusivamente de beneficio definido de pensiones ante su inminente insolvencia. También dejó al descubierto la existencia de una propuesta interna de reformar la institución, la cual no prosperó para ser discutida fuera de sus muros.
Bustamante habló con este diario y explicó su razón para dejar el cargo: lo define como un cúmulo de situaciones que finalmente le hicieron entender que había expirado su periodo en la CSS.
También dijo que la propuesta que planteó es “disruptiva”, pasando por una fuerte reforma a la Ley 51 de 2005, “pero los detalles pertenecen ahora a la dirección de la CSS”.
Compromisos con jubilados
$65 mil millones
Deuda real en el IVM de beneficio definido, contabilizando a los actuales y futuros pensionados de este programa.
$410.7 millones
Reservas calculadas en el IVM al cierre de 2023. Estas podrían ser menores, dependiendo del rápido crecimiento del déficit.
“Yo fui a la entidad con el propósito de cambiar las cosas, pero cuando vi que estábamos patinando, me pregunté qué hago aquí”.
Se refiere, por ejemplo, al hecho que no se encararán reformas ni administrativas ni en el sistema de pensiones en lo que resta de Gobierno porque, en este momento, matemáticamente es imposible.
En este sentido indica que el diálogo por la CSS esperará un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para definir, en base a ese diagnóstico independiente, cuál es la situación del subsistema exclusivamente de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Ello ocurrirá entre julio o agosto de este año, y el diagnóstico sería utilizado como la fuente de información para retomar las discusiones en el diálogo, que por el tono que han tenido prometen ser dilatadas y con puntos antagónicos.
En este contexto, Bustamante entendía, además, que en el último año de Gobierno todo se paraliza y sería ilógico pensar que se hará algo con las pensiones.
Las cosas le quedaron más claras cuando el pasado 2 de enero Rafael Mezquita, uno de los asesores del presidente Laurentino Cortizo, dijo en televisión que “las reformas requeridas tendrá que hacerlas el nuevo [próximo] Gobierno”, pues el actual solo llegará hasta el informe actuarial.
“Eso me dejó frío”, dijo el exfuncionario, quien reconoce que ya venía reflexionando sobre su papel en la entidad.
Bustamante accedió a conversar sobre el tema, pero como antesala hizo una advertencia. “No quiero que nadie tome mis palabras para sacar agua del pozo y ganar alguna ventaja política, porque ese no es mi estilo. No quiero que nadie diga: ahora que está afuera de la CSS está hablando pendejadas. No necesito ni el aplauso ni la diatriba, porque soy una persona naturalmente de bajo perfil. Soy un técnico puro”.
“No soy enemigo de la CSS, no soy enemigo del presidente de la República”, recalcó con firmeza. El problema en la CSS “no es el Gobierno. No hemos querido entender que el problema somos todos”.
“Cuando ves, por ejemplo, cómo funciona el diálogo, donde se reflejan pensamientos sectarios, dogmáticos, gremialistas y no de país, eso cansa”.
Vale la pena recordar que en dicho ejercicio de discusión ciudadana se llegó a plantear la necesidad de darle más poder a la junta directiva de la CSS e incrementar el número de sus miembros, además de pretender que se le paguen montos más altos por cada reunión a la que asistan y escogerlos sin considerar su idoneidad para desempeñar un cargo directivo.
Deterioro de las reservas
Las reservas del subsistema exclusivamente de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) tuvieron una caída absoluta de 20% al cierre de 2020. Estos son los ahorros, que son utilizados para tapar la falta de ingresos ante el alza de los gastos.
Las reservas institucionales del programa pasaron de $1,467.7 millones a $1,170.2 millones entre 2019 y 2020.
A este ritmo, para 2024 no habrá dinero disponible en las reservas con las que se paga parte de las pensiones que anualmente reciben los jubilados en el país.
Los sindicatos de los trabajadores sentados en el diálogo han insistido en la necesidad de fusionar el subsistema exclusivamente de beneficio definido con el mixto, que tiene un componente de ahorro individual, pero la junta técnica actuarial advierte que esto cuadruplicaría el déficit a lo largo del tiempo.
En tanto, los representantes del sector privado han dicho que se necesita migrar a un sistema de pilares y hacer algunos cambios paramétricos para hacer sostenible en el tiempo el IVM.
¿Qué era lo que usted proponía?
“Esta propuesta ahora le pertenece a la CSS”, dijo Bustamante, no sin antes advertir que “nosotros abrimos las puertas, los libros y toda la información disponible y actualizada. Tenemos ideas de qué hacer, pero para no contaminar el diálogo nos abstuvimos de influir en ninguna dirección”.
En este sentido, la administración de la CSS ha preferido guardar silencio y no revelar los detalles de tal propuesta ante la solicitud de información.
Bustamante indica que “se requiere un pacto nacional que vaya más allá de las cúpulas sindicales o empresariales. Y esa fue la visión para hacer un diálogo amplio, involucrando fuerzas políticas, jóvenes [que pagarán la factura] y mujeres, como fuerza política y social”, pero nadie quiere hacerse responsable de decisiones complejas. “Los panameños tenemos en el ADN el pensamiento que alguien nos pague la cuenta”, indicó.
“El IVM llamado solidario es insostenible. La economía puede crecer al 20%. Puedes duplicar la cuota obrero patronal. Puedes aumentar a 80 años la edad de retiro. Esas medidas por sí solas son inútiles. La razón: es un sistema cerrado. No ingresan nuevos cotizantes y todos los años hay más jubilados. ¿Quieres mantenerlo? Entonces hay que meterle dinero fresco”.
Como parte de la propuesta que se discutió a lo interno de la CSS, Bustamante deja ver que “nosotros dimos varias opciones, como aumentar el ITBMS un 3% para darle dinero fresco al programa, pero nadie quiere pagar más impuestos”.
Respecto a la propuesta sindical de fusionar el IVM exclusivamente de beneficio definido con el mixto, insistió en que ello solo pospone y agrava el déficit.
“Que bonito decir pásame dinero del mixto. Y qué ocurre con todos esos cotizantes que se jubilarán y no recibirán ni un centavo en 20 años. ¿Le parece bueno o justo?”, cuestionó.
En algo que sí parece coincidir el país es que mientras más tarde se tome la decisión más dura será, dijo un Bustamante que parece haber colgado los guantes para trabajar en el sector público, como lo ha hecho durante sus últimos años.
“La burocracia sindical dice: que lo pague el Gobierno. Y yo digo: el dinero del Gobierno es de los contribuyentes. Al final del día es un costo que tiene que asumir la sociedad. Nos va tocar a todos meter la mano en el bolsillo...”, comentó en enero una conversación inédita vía whatsapp.
Ahora insiste que “eso de que el Estado me de algo, no existe”.

