La mina Escondida en Chile retomará sus faenas el fin de semana, luego de que sus trabajadores decidieron ayer extender su contrato por un año y medio más, lo que puso fin a una histórica huelga en el mayor yacimiento mundial de cobre.
El sindicato se acogió a una ley laboral para desactivar por ahora el conflicto, luego de que más temprano la minera dijo que no seguiría dialogando con el gremio y anunció que ajustaría su plan operativo tras el impacto de la movilización de 43 días en su producción y en el retraso de proyectos clave.
“Con esta decisión, se fuerza un contrato colectivo por 18 meses contados a partir del 1 de febrero de 2017 y para iniciar una nueva negociación el 1 de julio de 2018”, dijo a periodistas Patricio Tapia, presidente del gremio.
El sindicato, que representa a más de 2 mil 500 afiliados, se acogió específicamente al artículo 369 del Código del Trabajo, que extiende el contrato anterior por un año y medio más, pero no otorga bono de término de negociación ni ajustes salariales a los trabajadores.
Con la decisión del gremio se puso fin a la huelga más extensa de la gran minería en el país sudamericano, que obligó a la empresa -controlada por BHP Billiton- a declarar fuerza mayor en sus despachos.
Los huelguistas habían insistido en no ceder en aspectos como el respeto a los descansos, disminución de beneficios o posibles diferencias entre operarios nuevos y antiguos.
“La única cosa que lograron es simplemente una prolongación de un año y medio, sin resolver los puntos más importantes”, dijo Juan Carlos Guajardo, jefe de la consultora Plusmining.
